Realidad y ficción en Juan Ugalde


El bilbaíno mostrará en la Galería Soledad Lorenzo una selección de sus juegos visuales

Juan Ugalde se dio a conocer hacia mediados de la década de los ochenta con pinturas cuya figuración se relaciona con el Expresionismo ligado al Subway Art, que incorporaba al medio pictórico situaciones y personajes propios del mundo del cómic. Sin abandonar esa inicial fuente de inspiración (tebeos, universo kitsch, jeroglíficos, chistes y diseño digital) formó el grupo artístico Estrujenbak junto a Dionisio Cañas y Patricia Gadea y comenzó a desarrollar una producción de temática urbana jugando con fotografías o postales como soporte pictórico y planteando lecturas críticas a partir de las mismas.

Tras exponer sus trabajos en la Fundación Cartier de París, el Museo de San Telmo de San Sebastián, la Fundación Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca, la Fundación Marcelino Botín, el CCCB, CaixaForum Barcelona o el Centro de Arte Dos de Mayo, mostrará desde abril en la galería madrileña Soledad Lorenzo su obra más reciente: juegos de imágenes en los que se entremezclan lo real y lo ficticio, lo visual y lo táctil.

Reconoce reunir en sus pinturas influencias del arte de todos los tiempos, cuya mezcla genera imágenes cercanas a la ciencia ficción. Su proceso creativo no es tranquilo ni armonioso, sino que, según el propio Ugalde, está plagado de sorpresas y sobresaltos. Los trabajos que podremos ver en Soledad Lorenzo mantienen una composición común: figuras sobre paisajes en los que se intercalan fotografías de álbumes familiares o imágenes tomadas de Internet, de libros antiguos, captadas en El Escorial o en viajes diversos. El entorno físico decrece en importancia o se hace irreal para dar relevancia a la animación, elemento al que contribuye la presencia de texturas serigráficas y telas estampadas.

Entre las piezas presentes en la muestra, destacarán Freud, surgida de la transformación de un exprimidor de naranjas en una ciudad con desagüe; Out of this bar, cuyos edificios serigrafiados proceden de una instantánea tomada en Berlín o World Windows, en la que un escritorio de oficina se conecta a través del paisaje con tres remeros que Ugalde vio en la bahía de Pasajes.

Anillo de diamantes se gestó a partir de una fotografía de una mujer tumbada en una explanada frente al Pompidou que Juan Ugalde pintó después al modo realista. Tras varias transformaciones de la imagen, ésta quedó convertida en un espacio en el que quedaron una silla y un astronauta. Junto a ellos, el artista vasco añadió siluetas de gente y de forzudos apenas perceptibles.

Meeting Point es un estudio sobre las posibilidades de la verticalidad en el que una veladura marrón conecta con un paisaje desolado bajo un cielo blanco y frente a algunas construcciones. Las figuras humanas resultan ausentes al espectador, como si algo imprevisible fuese a ocurrir.

Completan la exhibición Doméstico con flores, obra en la que se mezclan collage y serigrafía en representación de la combinación de realidades imposibles propia de la obra de Ugalde, y una serie de pequeños cuadros que el artista califica como más casuales y sorpresivos.


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Juan Ugalde

Sin título, 2009

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Juan Ugalde

Paisaje, 2009

Fuente: http://www.masdearte.com/index.php?view=article&catid=35&id=10670&option=com_content&Itemid=12

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