Nueva "ecuación de Drake" cuantifica la habitabilidad de un mundo alienígena

Una ecuación matemática que tiene en cuenta los hábitats adecuados para la vida alienígena podría complementar a la ecuación de Drake, la cual estima la probabilidad de encontrar seres alienígenas inteligentes en la galaxia.

La ecuación, desarrollada en 1960 por el astrónomo estadounidense Frank Drake, estima la posibilidad de que la vida inteligente exista en cualquier punto de nuestra galaxia considerando el número de estrellas con planetas que podrían soportar vida.

La nueva ecuación, en desarrollo por científicos planetarios de la Universidad Abierta en Milton Keynes, Inglaterra, tiene como objetivo desarrollar un único índice para la habitabilidad basdo en la presencia de energía, disolventes como el agua, materia prima como carbono y si hay o no condiciones ambientales benignas.

Entrada de energía

El boceto de la ecuación se presentará hoy en el Congreso Europeo de Ciencias Planetarias en Potsdam, Alemania, para recibir retroalimentación.

“A fecha de hoy, no hay una forma fácil de comparar directamente la adecuación de distintos entornos como hábitats para la vida”, dijo el científico planetario Alex Hagermann, que lideró la investigación.

Actualmente, los expertos se están centrando en la energía, la cual, en forma de luz visible e infrarroja es importante para la fotosíntesis, pero puede también llegar en formas que pueden ser dañinas para la vida, como la luz UV y los rayos-X.

“Si puedes imaginar un planeta con una fina atmósfera que permite pasar parte de esta radiación dañina, debe haber una cierta profundidad en el terreno en la que esta radiación ‘mala’ sea absorbida pero a la que puede penetrar la radiación ‘buena’”, dijo Hagermann.

Planetesimales helados

“Estamos buscando ser capaces de definir esta región habitable óptima de una forma que podamos decir si es ‘tan habitable’ o ‘menos habitable’ que un desierto de Marruecos, por ejemplo”, comenta.

Hasta el momento ha habido algunas críticas a la aproximación. El físico y astrobiólogo Paul Davies, de la Universidad de Arizona en Tuscon, dijo que era un “ejercicio sin sentido” dado que la ecuación se refiere sólo a la vida tal y como la conocemos.

“Lo principal que se omite en la ecuación de Drake convencional es la posibilidad de la vida dentro de planetesimales helados, la mayor parte de los cuales son objetos vagabundos, no ligados a estrellas. Tal vida es, no obstante, la menos probable en ser inteligente”, señala.

El astrobiólogo australiano Malcolm Walter, en la Universidad de Nueva Gales del Sur en Sydney, dijo que en su opinión era más importante centrarse en la búsqueda de planetas similares a la Tierra en otros sistemas solares.

“La ecuación de Drake es interesante al ser la visión de Drake de cómo empezar a pensar en la posibilidad de civilizaciones industrializadas en el resto del universo”, dijo Walter. “Ir más allá no es particularmente útil debido a que existen muchas incertidumbres respecto a la propia ecuación básica de Drake”.

Hagermann defiende que era importante aproximarse a la búsqueda de vida alienígenas desde un punto de vista teórico además de experimental, y que a pesar de las incertidumbres sobre qué tipo de entornos alienígenas podrían requerirse, hay algunas cosas, tales como la energía, que son cruciales para la vida.

“De una forma y otra, así es como pensamos respecto a la habitabilidad: restringida por nuestra limitada experiencia de “vida como la conocemos”. En nuestro marco de trabajo nos gustaría cuestionar estas suposiciones”, comenta.

Fuente: http://www.cienciakanija.com/2009/09/17/nueva-ecuacion-de-drake-cuantifica-la-habitabilidad-de-un-mundo-alienigena/


“La religión dentro de los límites de la mera razón” de Emmanuel Kant

Lo que Kant, el supremo maestro de ética de Occidente, destaca en este texto, es una situación paradójica para la relación entre Moral y Religión.

Parece que al Kant rigorista, partidario del deber y receloso de la felicidad individual, se le opone un Kant más indulgente que quiere recuperar la Religión para el ámbito Moral y recoge por ello la desdeñada felicidad que, unida a la honestidad, llevaría de la mano a un “bien supremo”. Éste bien acabaría a su vez postulando la necesidad de un Ser Supremo, Omnipotente. Pero se trata de una simple apariencia, esa realidad contradictoria no es la auténtica intención Kantiana.

Destaquemos las dos tesis posibles por separado, para mayor claridad:

A) la Moral es independiente de la Religión. Es un hecho – un Factum der Vernunft – que la razón es práctica. Decide lo que hace según normas que suponen la libertad del sujeto. Kant puntualiza esta perspectiva: la Moral no necesita otro orden superior al hombre para conocer el deber, no hay ningún otro motor que el deber para el cumplimiento de la ley moral. Esto indica que objetiva y subjetivamente la moral se basta a sí misma: “si debes, puedes”. Pero, para que la acción sea realmente moral se mantienen una serie de exigencias y nacen una serie de conceptos que se siguen unos a otros. Así, la acción buena es la realizada no “conforme al deber” ni por inclinación, sino únicamente “por deber”. El valor moral de una acción no radica en su motivo ni en su fin, sino en la máxima adoptada por el principio del deber. Lo fundamental es el carácter moral, que se construye en la elección de la máxima. El deber es la necesidad de una acción por respeto a la ley. Todo otro motivo de acción es ilegítimo y espúreo. No debemos actuar para obtener la felicidad, ya que ésta es objeto de la imaginación, no de la razón. Si la felicidad fuese el objeto de nuestra acción, se lograría mejor por el instinto. Desconfía Kant de la mención a la felicidad porque de ésta surgen máximas moralmente malas y, avanzando hacia su fundamento, la última mala máxima, libre e imputable al ser humano, pero inexplicable, donde radica (influjo luterano) el “mal radical”.

El “respeto” es el sentimiento, surgido de la razón (no exactamente un sentimiento más), que nos manda acatar la ley (ya que si la máxima es el principio subjetivo de moralidad, la ley es el principio objetivo) por alcanzarse la universalización de la máxima. El respeto es diferente del placer y del miedo y se refiere siempre a personas, no a cosas. Sin embargo, el hombre se encuentra en la naturaleza. Es también una cosa entre las cosas. Es decir, está sometido a “causalidad” en su voluntad, como ser racional y en su “libertad”: propiedad de tal causalidad para operar efectivamente independientemente de factores externos que la coartan. Pero esta libertad tiene un estatuto epistemológico especial: sólo es “Faktum”, en cuando experiencia no es cognoscible. La conocemos como posibilidad de actuar una capacidad, nuestro parecer moral. En esta dinámica de libertad, lo único bueno en el mundo sin condiciones es una “buena voluntad”. Pero nuestra voluntad no es la divina: una “voluntad santa” que une actuación y perfección. A la “ley de santidad” se une en nosotros la “ley del deber”. Así, el imperativo del amor en el Evangelio sólo deja de ser “patológico” en cuanto que es “tensión hacia”. Nuestra puede ser la intención, no la imitación.

Se da, sin embargo, la confluencia entre libertad humana y causalidad natural. Es lo que refleja la primera formulación del imperativo categórico donde mi máxima es deseable como ley general. Sin embargo, la síntesis entre verdad y naturaleza va progresando en la segunda formulación del mismo que nos insta a obrar como si mi acción pudiera ser considerada ley de la misma naturaleza. Hay aquí un cariz utópico desde un yo ideal que se identifica con un “Reino de los fines”: una voluntad común de ciudadanos (influjo de Rousseau) que nos lanza a la “humanización” (ilustración) de nuestro mundo. La tercera formulación dejaría claro que ese reino es personal, hay un mundo intersubjetivo en esa “ley natural” que pide que respetemos a todo hombre “como fin en sí mismo y nunca como medio”. Nace aquí la consideración de la acción desde un extremo en el cual el yo escapa a sí mismo y se hace “causa noúmenon”, esto es, origen de lo que excede al hombre en el hombre mismo. Esa causalidad escondida se espeja también en el “hacia donde” queremos llevar nuestra acción. De modo que la acción moral no tiene un fundamento extrínseco, pero parece revelar en sí algo distinto de ella.

Desde aquí podemos considerar el otro aserto Kantiano:

B) La Moral conduce a la Religión. Ya que nuestra acción, para ser moral, necesita una idea que ponga en conexión el deber con lo que todo ser humano piensa que le es debido al cumplimiento del deber: la felicidad. Ello, según Kant, debe postular la existencia de un “bien supremo” y de un Ser Supremo que lo avale. Sin este planteamiento, ni la acción digna (no sujeta a precio) ni la tarea de moralización que nos aparece como infinita, podrían llevarse a cabo. Toda acción moral lleva en sí un componente teleológico al que Kant había aludido ya en la “Disertatio” de 1870 como “Perfectio moralis”, que hace soñar a todo hombre digno con un mundo feliz aún cuando él mismo no se sienta digno de alcanzarlo. Pero este mundo es imposible de lograr con las sólas fuerzas humanas: “¿Cómo un árbol malo puede dar frutos buenos?” Se pregunta nuestro filósofo. Sólo Dios, operando una especie de conversión, podría hacer que trabajáramos desinteresadamente haciéndonos dignos de la futura felicidad; pero, para ello hay una base suficiente en la “personalidad”: un “otro que yo de la vida” sin la cual, como señalará en la Crítica de la Razón Práctica, la vida no vale nada. De fondo, nos maravilla con idéntico asombro la analogía entre la legalidad física del cielo estrellado y nuestra propia legalidad autónoma. Así se entiende que lo que, por obediencia a la ley vivimos como “constricción”, podemos experimentarlo como “exaltación” en cuanto nos trae la noticia de nuestra pertenencia al ámbito de la “personalidad”, en la que Kant ha visto algo así como una ventana inmanente hacia la trascendencia.

Kant no ha querido contradecirse y guardar su fe en Dios y su fe en el hombre, hablando en la “personalidad” de una especie de “dos fuentes de la moral y de la religión” (en esquema posterior de Bergson). Para nosotros, su huida hacia delante es todo un retroceso. La felicidad no es renunciable y, ya desde Aristóteles, no simple cuestión instintiva.

La “personalidad” Kantiana es “más de mí – aunque desconocida -en ésta única vida” y el deseo de perfección e inmortalidad, el acicate para la cotidianeidad en bondad sin esperar recompensas, pero haciendo pagar, con la legalidad, a cada uno lo suyo, sin esperanzas ilusas y dilatorias, ofensivas de la propia dignidad.

Fuente: http://mundofilosofia.portalmundos.com/comentario-del-prologo-de-la-religion-dentro-de-los-limites-de-la-mera-razon-de-emmanuel-kant/


El robot Spirit decae lentamente, atrapado
en un cráter de Marte


Spirit llegó a Marte junto a su gemelo Opportunity en enero de 2004, y los ingenieros de JPL la habían estimado un plazo de vida operativa de tres meses. Sin embargo, el vehículo superó con creces su “vencimiento” y desde entonces ha enviado miles de fotografías del planeta rojo, además de valiosos datos sobre su estructura geológica y de su tenue atmósfera

Los ingenieros del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA intensificaron sus esfuerzos para liberar al vehículo explorador Spirit, que se quedó atrapado en el suelo de un cráter de Marte desde hace más de cuatro meses.

“Existe la posibilidad muy real de que no pueda salir”, reconocieron desde el equipo de trabajo.

Los inconvenientes se hacen cada vez mayores, posiblemente porque en los cinco años que el vehículo lleva recorriendo la superficie del planeta la exposición al medio ambiente marciano ha hecho mella en su estructura, y ahora, debido al oscurecimiento de sus paneles solares por el polvo, declina su capacidad de continuar enviando información.

El desgaste de los sistemas, la paralización de una de sus seis ruedas, y el polvo marciano que ha cubierto sus paneles solares, que son los que le proporcionan la energía, estuvieron a punto de inutilizarlo.

Una y otra vez los ingenieros de la NASA lograron superar los problemas y, aunque con dificultades, el vehículo del tamaño de un lavarropas doméstico continuó su exploración planetaria.

Tapado por el polvo

En esta ocasión, los inconvenientes se ven insuperables, han admitido los ingenieros de JPL. “Estamos procediendo con mucha cautela y explorando todas las opciones razonables. Existe la posibilidad muy real de que no pueda salir” del cráter, admitió John Callas, director del proyecto de los dos robots marcianos, Spirit y Opportunity. El vehículo quedó atrapado en el terreno movedizo de un sitio llamado “Troy” en el cráter Gusev, y su centro de gravedad fue alterado por una roca ubicada debajo de él. Peor aún, una tormenta de polvo ha cubierto los paneles y volvió a reducir la energía al punto de que sus sistemas están trabajando en un nivel mínimo, dijeron en JPL.

A pesar de que los problemas parecen ser más graves ahora, las autoridades científicas de JPL abrigan la remota esperanza de que el Spirit camine de nuevo. Según los expertos de la NASA, es probable que la intensidad de las tormentas se reduzca en las próximas semanas, lo que permitiría poner en marcha el próximo mes las pruebas que se han planeado en los laboratorios de JPL. “Esperamos que el suministro de energía aumente al pasar la tormenta, aunque nos mantendremos atentos”, ha manifestado Callas. “Spirit se mantiene en energía positiva con márgenes saludables de suministro y las baterías cargadas”, añadió.

Las últimas imágenes enviadas por el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO) que gira en torno al planeta como complemento del trabajo de los vehículos exploradores muestran un desplazamiento de una de las tormentas, al tiempo que se ha reducido su intensidad, dijeron desde el JPL.

Los dos vehículos han enviado hasta ahora más de 250.000 imágenes de Marte así como 36 gigabytes de información sobre la geología y la atmósfera del planeta, incluyendo la confirmación de que el planeta albergó agua en su pasado remoto.

Desde 2004, cuando llegaron a extremos opuestos del planeta, han recorrido 21 kilómetros del agreste terreno marciano superando las temperaturas extremas, que van desde los 20 grados centígrados a los 100 grados bajo cero. “Estos vehículos son increíblemente resistentes, considerando el ambiente extremo que experimentan sus equipos”, señaló Callas.

Aunque el proyecto se realizó a un costo de 820 millones de dólares, con un objetivo puramente científico, con el paso de los años se ha convertido en algo mucho más grande, según Steve Squyres, científico de la Universidad Cornell y su principal investigador. Sus viajes han pasado a ser “la primera expedición terrestre en otro planeta”. “Cuando la gente recuerde este período de la exploración de Marte en las próximas décadas, Spirit y Opportunity serán considerados importantes no sólo por los resultados científicos, sino por ser los primeros que exploraron su superficie”.

Fuente: http://www.blogastronomia.com/2009/09/16/el-robot-spirit-decae-lentamente-atrapado-en-un-crater-de-marte/


Reportaje a Sergio Givone

-¿La historia de la racionalidad occidental podría ser concebida como la historia del olvido de la nada?
La filosofía occidental parte de la prohibición de Parménides de pensar la nada, porque se caería en la contradicción de pensar en algo que no es. Esa interdicción pasa de la metafísica a la lógica y llega a la ciencia. Pero en el hombre hay una nostalgia profunda de sentido. Y para plantearme la pregunta sobre el sentido necesitamos un pensamiento del lado oscuro del ser. Solamente si existe la nada, el ser es pensable como algo que es como es, pero que también podría ser de otro modo.

- Esta visión de la nada, ¿qué consecuencias políticas trae?
Este pensamiento se encuentra, en la mitad de dos extremos: el nihilismo y, llamémoslo así, el absolutismo.
El nihilismo, ante categorías como libertad y justicia, conduce al conformismo. La justicia, así, sería la aprobación de los valores que la sociedad considera justos. Se trata de la aceptación del mundo como es. Por otro lado, hay un pensamiento de la identidad para el cual la justicia y la verdad son puestas en un mundo eterno e inmutable. Ante estas posturas, el pensamiento trágico expresa la condición de quien, no teniendo su destino ya escrito, está llamado a decidir y no dejarse arrastrar. He ahí el problema: pensar la justicia y la verdad como experiencias finitas, aquí y ahora. Medea, en la obra de Eurípides, asesinó a sus hijos, realizó un acto aterrador, y el coro asiente, pero antes de condenarla dice: reflexionemos porque incluso ahí podría haberse manifestado la justicia. Ese es el pensamiento: también allí podría. Es decir, la justicia existe sólo en la situación concreta. Y expuestos a la libertad, está en nosotros buscar la justicia en cada oportunidad. ¿Qué es justo? ¿Vengarse? Hay un problema abierto. Y trágico es pensar que la justicia puede ser aquí de un modo y allá de otro.

-¿Qué vinculación se podría establecer entre la representación de la nada y la representación de Auschwitz y los desaparecidos en Argentina?
Desde el punto de vista rigurosamente lógico la nada es absolutamente irrepresentable. Aunque necesitamos la nada para comprender la libertad. Pero es también aniquilación, destrucción, vacío, ausencia de vida. Nosotros vemos, experimentamos la nada en su profunda negatividad. Y así encontramos que la figura del desaparecido es algo aún más tremendo que la del aniquilado, ya que le fue quitada también la representabilidad de la muerte.

- Entre la ciencia, imposibilitada de preguntar por el sentido, y el arte que sólo lo muestra, ¿qué queda de la filosofía?
La filosofía en sí es vacía, y su tarea es escuchar lo que sucede en el ámbito de la ciencia, del arte y también en el ámbito de los sentimientos de los hombres y en las relaciones humanas. La filosofía es un relato de suspenso, pero de un tipo particular, porque sigue siendo interesante aún después de descubrirse el final. ¿Cuál es el mayor asesinato realizado en el mundo occidental? El asesinato de Dios. Y sabemos quién lo asesinó: fue el hombre, en el sentido de que se dio cuenta de que no necesitaba más a Dios, que el centro de su vida estaba en otra parte. Se puede creer, pero ya dejó de ser el centro de la vida. ¿Matamos a Dios, lo dejamos atrás, y lo olvidamos? No, porque sólo a partir de aclarar qué sucedió, podemos arrojar luz sobre nuestra existencia. La vida, justamente porque está destinada a terminar en la nada, porque es frágil y efímera es la cosa más preciosa que existe. Si fuésemos eternos no sería pensable tener piedad unos de otros, y por ende, comprendernos y amarnos. Nosotros nos amamos porque sabemos que moriremos.

-¿Cree que el ataque terrorista a EE.UU., que ha sembrado la sensación de vulnerabilidad y de fragilidad, puede generar un cambio en la manera de representar la vida y de comprender a los otros?
Ojalá así fuera, pero los signos que hay van en otra dirección. Los signos van en la dirección de una reafirmación del bien contra el mal, de la presunta verdad o de la presunta justicia contra la injusticia, como si tuviéramos miedo de tener en cuenta realmente nuestra fragilidad, sea aceptar supinamente el delito, la violencia, pero sin comprender que oponerse a la violencia con la violencia nunca dio resultado. En esa idea que nos domina -que no es sólo norteamericana, sino muy occidental- de poder encontrar un fundamento sólido, definitivo, de encontrar una confirmación a nuestras certezas, yo advierto un enorme peligro. Por eso me resultaron atinadas la afirmación de Romano Prodi, el presidente de la Unión Europea, que dijo que este acto criminal debemos juzgarlo como un hecho inaceptable, intolerable, pero debemos evitar que se convierta en un pretexto para la división del mundo entre buenos y malos porque entonces, en ese punto, todos seremos malos, todos culpables.

Fuente:http://www.con-versiones.com/nota0063.htm

Grafeno: El material de Dios

Se podría decir que la piel de los dioses está bendecida con este nuevo material que irrumpe con fuerza en las tecnologías del siglo 21. Sus propiedades son innumerables y sus asombrosas capacidades. Esta forma especial del carbono promete un punto de inflexión en el mundo del futuro y convertirse en el pan nuestro de cada día en la tecnificada sociedad occidental. Pronto dejaremos atrás el dominio del silicio para entrar en la epoca dorada del carbono gracias a la variante llamada grafeno. Esta será tu biblia para saberlo todo sobre este exótico y definitivo material.


www.adomingenieria.com.a
Las páginas de ciencia gotean cada vez con mayor profusión todo tipo de noticias relacionadas en el grafeno, un material sorprendente que parece ser capaz de sustituir a viejos conocidos de la tecnología y aumentar sus capacidades hasta límites increíbles. Esta sustancia casa idealmente con otra palabra de futuro: la nanotecnología. Gracias a ella, el grafeno se convertirá en un producto con múltiples aplicaciones que generará incontables beneficios para la sociedad. Aún se encuentra en fases iniciales de experimentación porque resulta complicado fabricarlo debido a su peculiar estructura pero las expectativas son elevadas y las esperanzas muchas. Vamos a conocer en profundidad la historia, características y posibilidades de este fascinante material.
El carbono forma parte indisoluble de nuestra propia existencia

HISTORIA

El carbono tiene la culpa de que exista la vida. Sólo por esto ya deberíamos asombrarnos por sus extraordinarias características. Pero esta es sólo una cara de las muchas que tiene este elemento fundamental de la tabla periódica. Dependiendo de cómo se distribuyan los átomos y formen diferentes estructuras, obtendremos resultados portentosos en cuanto a las peculiaridades que presenta el material. Si lo sometemos a enormes presiones y altas temperaturas, conseguimos diamantes. Si los átomos se unen en láminas planas, formando un panal de abejas hexagonal con un átomo en cada vértice y situamos muchos panales uno sobre otro, se tiene grafito (su uso más popular son las minas de los lápices).

Si se enrolla una porción de una de esas láminas en forma de esfera, como un balón de fútbol, se producen fullerenos, unas moléculas de tan gran interés que a sus descubridores se les concedió el Nobel de Química del año 1996. Finalmente, si se enrolla una lámina de esas en forma de cilindro, lo que obtenemos son los famosos nanotubos de carbono. El grafeno sería una de esas láminas extendida, con un espesor de sólo un átomo, siendo casi bidimensional, como una hoja de papel infinitamente delgada.

El jovencísimo Kostya quedará para la posteridad como el padre del grafeno

La juventud del descubrimiento de este nuevo material es impactante. Apenas hace 5 años que aparecieron los primeros estudios en la revista Science por parte de un grupo de Manchester y otro ruso, el del Dr. Kostya Novoselov, del Instituto para la Tecnología de la Microelectrónica en Chernogolovka, Rusia. En el año 2005, junto con otros investigadores holandeses e, independientemente, Philip Kim y sus colaboradores de Columbia University, exploraron algunas de las propiedades electrónicas del grafeno y lo más actual es un artículo, enviado a publicar a la revista Physical Review Letters, así como una excelente y recentísima revisión en la revista Nature Material, sobre la consecución práctica de fabricación de las membranas de grafeno de un átomo de espesor, con aplicaciones prácticas muy diversas.

El efecto Hall generador por el grafeno le hace ser un excelente semiconductor

- El grafeno, actuando como semiconductor estable y bidimensional permite que los electrones se muevan libremente por el camino que más convenga, no ceñidos a un camino recto como en los transistores convencionales basados en las capacidades semiconductoras del silicio, que es empleado para crear pequeñísimos tubos por donde fluye la corriente eléctrica. Además, al contrario que en otros sistemas bidimensionales que tengan pequeñas impurezas, en el grafeno los electrones no se pueden quedar aislados en zonas donde no puedan salir.

En resumen, el grafeno es un semiconductor que puede operar a escala nanométrica y a temperatura ambiente, con propiedades que ningún otro semiconductor ofrece y todo apunta a que se podrán crear nuevos miniaturizados dispositivos electrónicos insospechados con este material, pudiéndonos acercar rápidamente a la prometedora computación cuántica, por lo que, previsiblemente toda la humanidad se verá favorablemente afectada. Aunque la realidad de sus aplicaciones no se evidenciará hasta que aparezcan los primeros productos comerciales, su importancia es ya enorme en la física fundamental porque gracias al nuevo material los fenómenos relativísticos cuánticos, algunos de ellos no observables en la física de alta energía, pueden ahora reproducirse y probarse en experimentos de laboratorio relativamente sencillos.

Su peculiar estructura desafía las leyes de la física

USOS

• Blindaje

Para que podamos hacernos una idea de la dureza del grafeno, Jaffrey Kysar y James Hone, propusieron una curiosa analogía. Comparó las pruebas realizadas por su equipo con poner una cubierta de plástico sobre una taza de café y medir la fuerza que requeriría pinchar esa cubierta con un lapicero. Pues bien, según explicó Hone, si en lugar de plástico lo que se pusiera sobre la taza de café fuera una lámina de grafeno, después situáramos encima un lápiz, y en lo alto de éste colocáramos un automóvil que se sostuviera en equilibrio sobre él, la lámina de grafeno ni se inmutaría. Se puede decir, sin duda, que el grafeno es el material más duro del mundo.

SI colocamos un coche encima de la punta, no sería capaz de atravesar una lámina de grafeno

• Informática

La industria de semiconductores –uno de los campos donde el material parece ser más prometedor–, que tiene la intención de construir ordenadores mucho más rápidos que los actuales mediante el desarrollo de microprocesadores con transistores de grafeno, no cabe de júbilo con los resultados de las investigaciones que se están haciendo con el grafeno. Precisamente uno de los principales impedimentos en la construcción de microprocesadores es la presión –según explica Julia Greer, investigadora del Instituto Tecnológico de California (Caltech)–, y los materiales usados para fabricar los transistores no sólo deben tener excelentes propiedades eléctricas, “sino que también deben ser capaces de sobrevivir a la tensión a que se ven sometidos durante el proceso de fabricación y al calentamiento generado por repetidas operaciones. El proceso utilizado para estampar conexiones eléctricas metálicas en los microprocesadores, por ejemplo, ejerce una tensión que puede provocar el fallo de los chips.”

Greer concluye que “el calor es demasiado para que los materiales lo soporten”. Pero tras las pruebas realizadas sobre la resistencia del grafeno, parece quedar demostrado que éste es capaz de soportarlo.

Los chips de grafeno se encuentran a la vuelta de la esquina

El español Tomás Palacios, profesor del MIT, ha conseguido fabricar transistores de grafeno 10 veces más rápidos que los de silicio. Los chips del revolucionario material, de un átomo de espesor, podrían alcanzar velocidades de 1.000 GHz. Esto demuestra lo cerca que está de desbancar al elemento clásico de la era de la información.

También se crearán discos duros del mismo tamaño de los de hoy día, pero capaces de almacenar 1.000 veces mas información. Científicos del Leibniz Institute for Solid State and Materials Research en Dresden, Alemania, acaban de inventar una novedosa técnica en donde es posible utilizar la estructura intrínseca del grafeno, para necesitar en el orden de 1.000 veces menos átomos para mantener una estructura lo suficientemente resistente como para aguantar los constantes cambios electromagnéticos requeridos para escribir y leer información.

También le llegará el turno a los discos duros

• Electrónica

Una startup en Jessup, Maryland, espera poder lanzar al mercado este año uno de los primeros productos basado en el grafeno. Vorbeck Materials está fabricando tintas conductoras basadas en el grafeno y que pueden ser utilizadas para imprimir antenas RFID (identificación por radiofrecuencia, por sus siglas en inglés) y contactos eléctricos para pantallas flexibles. La compañía, que se aprovecha del bajo coste de las tintas de grafeno, posee un acuerdo con el gigante de productos químicos alemán BASF para lanzar al mercado este producto en breve. Será la prueba definitiva de que el grafeno es un material del presente.

Se fabricarán contactos eléctricos para pantallas flexibles

• Aviónica

El Pentágono ha asignado tres millones de dólares a la Universidad de Princeton para que desarrolle diminutas hojas de grafeno que, añadidas al combustible empleado en los motores de los aviones supersónicos, consigan una optimización en su funcionamiento y una reducción en el consumo y la contaminación ambiental. Según los científicos, este desarrollo puede alumbrar el nacimiento de una nueva era en los motores de combustión de las aeronaves. Los aditivos de combustible fabricados con partículas minúsculas de grafeno podrían lograr que los aviones supersónicos vuelen aún más rápido y que sus motores lleguen a contar con mejores condiciones de eficiencia y protección de la sostenibilidad ambiental.

Los aviones supersónicos optimizarán el combustible con aditivos de grafeno

• Investigación

¿Te suena de algo el acelerador de partículas del CERN? El complejo, que ocupa kilómetros cuadrados cerca de Ginebra (Suiza), sirve para explorar el mundo de lo infinitamente pequeño para buscar los elementos fundamentales de la materia. Los físicos están tratando de usar el grafeno para fabricar una especie de acelerador en miniatura. "En un fragmento de grafeno de un único centímetro cuadrado es posible realizar muchos de los experimentos que hasta ahora requerían laboratorios como el del CERN". Si se convierte en realidad, los científicos podrían buscar el Bosón de Higgs, una partícula elemental hipotética, que aún no ha sido observada, y conocida como la partícula Dios, en un laboratorio que cabe en la yema del dedo.

El majestuoso LHC se podría reducir a un dispositivo del tamaño de una manzana

• Energía

Los investigadores ven una amplia variedad de aplicaciones para el papel de óxido de grafeno, incluyendo su uso en membranas con permeabilidad controlada, y para las baterías o ultracondensadores destinados a usos en el ámbito energético. Estos dispositivos de almacenamiento de energía podrían ayudar al almacenar brotes repentinos de energía, por tanto, supondría una ayuda para aprovechar el irregular suministro por parte de las fuentes “verdes”.Esto revolucionará el concepto de energía renovable y la elevará a unas cotas de eficiencia nunca vistas.

Como vemos, la promesa de una nueva era basada en el carbono (y no en el silicio) se acerca a marchas forzadas. En un plazo medio, nos podemos ver inundados de dispositivos, mecanismos y tecnologías basadas en el grafeno, con unos rendimientos varios órdenes de magnitud por encima de lo que estamos acostumbrados ahora.

Los dioses se visten de carbono y pronto nos regalarán un desfile por la pasarela de las maravillas tecnológicas.

Fuente: http://www.neoteo.com/grafeno-el-material-de-dios.neo

La paradoja de los gemelos

La paradoja de los gemelos (o paradoja de los relojes), propuesta por Albert Einstein, es un experimento mental que analiza la distinta percepción del tiempo entre dos observadores con diferentes estados de movimiento. Los protagonistas son dos gemelos, y el primero de ellos hace un viaje en una nave espacial a velocidades cercanas a la velocidad de la luz. El otro se queda en la Tierra. Al regresar, el viajero es más joven que el gemelo terrestre debido a los efectos de la Teoría Especial de la Relatividad. Pero desde el punto de vista del viajero, el que se mueve alejándose es el que quedó en la Tierra, y el gemelo de la nave es quien tendría que envejecer más rápido. ¿Cómo se resuelve la paradoja?

En 1905 un desconocido físico alemán llamado Albert Einstein publicó un artículo que cambiaría radicalmente el significado de conceptos como “espacio” y “tiempo”. En su “Zur Elektrodynamik bewegter Körper” -tal el nombre del artículo original- Einstein revolucionó al mundo al postular lo que ahora conocemos como Teoría de la Relatividad Especial. Esta teoría se apoya en el principio de relatividad y en la constancia de la velocidad de la luz en cualquier sistema de referencia inercial. Permitió establecer una equivalencia entre “masa” y “energía”, y redefinir el concepto del “espacio-tiempo”. De ella se derivaron predicciones y, por supuesto, surgieron algunas curiosidades. Una de las más desconcertantes es que un observador vea que un cuerpo en movimiento posee una longitud más corta que la que tiene en reposo. Otra, que la duración de los eventos que afectan a un cuerpo en movimiento son más largos con respecto al mismo evento medido por un observador que se encuentra en el sistema de referencia del cuerpo en reposo. Dejando las matemáticas de lado, la Relatividad Especial nos dice que el tiempo se ralentiza con la velocidad.

Para el viajero el tiempo transcurre más lentamente que en la Tierra.

Esto da lugar a la famosa “paradoja de los gemelos”. Imaginemos a dos hermanos gemelos, uno de los cuales sube en una nave espacial y hace un viaje a una estrella cercana, mientras que su hermano se queda en la Tierra. La nave espacial, como sabemos, no puede viajar más rápido que la luz, pero posee un sistema de propulsión que le permite desplazarse a una fracción considerable de ésta. El viaje dura algunos años, y cuando el viajero llega a su destino, emprende en regreso. La Relatividad Especial afirma que tiempo transcurre más lentamente a bordo de la nave, ya que se ralentiza con la velocidad. Esto significa que, para el viajero, el tiempo transcurre más lentamente que para su hermano que quedó en la Tierra. En otras palabras, el astronauta envejece más despacio.

Al finalizar el viaje, cuando los gemelos se reencuentran en la Tierra, ambos han envejecido. Sin embargo, por los efectos de la Relatividad Especial, el viajero es más joven que su hermano. Hasta aquí no hay ninguna paradoja ni contradicción. El problema aparece cuando tomamos en cuenta el hecho de que la velocidad no tiene un sentido absoluto, sino que es relativa. En efecto, si nos encontramos a bordo de un tren en movimiento y caminamos hacia uno de los extremos del mismo, ¿cuál es nuestra velocidad? Así planteada, la pregunta no tiene sentido. Antes de poder responder, necesitamos saber respecto de qué mediremos nuestra velocidad. Nuestra velocidad con respecto al tren es muy diferente de la velocidad con respecto a las vías, y diferente también a la velocidad respecto a algún otro tren. En otras palabras, necesitamos definir un sistema de referencia respecto del cual medimos nuestra velocidad.

Volviendo a nuestros gemelos, la explicación anterior está formulada desde el punto de vista del gemelo que se queda en la Tierra. Él ve a su hermano moverse a una velocidad importante con respecto a su sistema de referencia, y el tiempo transcurre más despacio para su hermano viajero. Pero si analizamos el problema desde el punto de vista del gemelo a bordo de la nave espacial, tomando como referencia la propia nave, es la Tierra la que se mueve a gran velocidad respecto de él. Esto significa que sería su hermano, el que quedó en la Tierra, el que experimenta la dilatación temporal. Al regresar, el viajero debería encontrarse con la novedad de que su hermano es más joven que él. Y aquí aparece la paradoja: ambos esperan ver a su otro hermano más joven que él mismo. Obviamente, o tienen la misma edad, o uno es más joven que el otro, pero no pueden ambos ser más jóvenes que el otro simultáneamente.

Esta contradicción originó un buen dolor de cabeza a los físicos, y el mismo Einstein se ocupó de ella. Actualmente existen varias formas de explicar esta paradoja, ninguna de las cuales está exenta de una buena dosis de matemáticas y formulaciones físicas. En primer lugar, debemos considerar que estamos ante un problema que, aunque pueda parecerlo, no es simétrico. La nave espacial sufre aceleraciones al iniciar el viaje, al frenar en su destino, etc. Por lo tanto, cuando adoptamos como sistema de referencia la nave, no estamos utilizando un sistema de referencia inercial y la Relatividad Especial no se aplica en él. De hecho, debido a limitaciones como esta, Einstein desarrolló la Relatividad General, que sí se aplica a los sistemas no inerciales. Una de las consecuencias de esta teoría es que los efectos de un campo gravitatorio y de una aceleración son indistinguibles. Si te encuentras encerrado en una nave espacial sin ventanas que acelera a 1 g, no podrías distinguir si te encuentras en la superficie de la Tierra o en el espacio. El otro efecto de la Relatividad General es la dilatación temporal que se produce en presencia de un campo gravitatorio, que se hace más importante cuanto mayor sea su intensidad.

Todo esto significa que al experimentar aceleraciones y deceleraciones se producen también dilataciones temporales. En el caso de los gemelos, aunque cada uno vea el tiempo del otro transcurrir más despacio en los momentos en que la nave se desplaza a velocidad constante, durante las aceleraciones y deceleraciones de la nave espacial el tiempo del gemelo viajero transcurre más lentamente que el de su hermano. Este razonamiento no alcanza para resolver la paradoja, ya que si la aceleración y deceleración de la nave espacial no supera 1 g (9,8 m/s2), la dilatación temporal debida a la Relatividad General será mayor en el caso del hermano que se queda en la Tierra. Como si esto no fuese ya lo suficientemente confuso, planteando así el problema la diferencia final entre las edades de los gemelos dependería solo de la aceleración de la nave, no importando ni su velocidad final ni la duración del trayecto. Afortunadamente, la Relatividad Especial tiene una respuesta para esto.

Imaginemos una variación del experimento. Ahora, un viajero espacial que se desplaza a velocidad constante pasa muy cerca de la Tierra, momento en que su reloj y un reloj en nuestro planeta se sincronizan. La nave sigue su viaje (sin variar su dirección, ni velocidad) hasta llegar a otro planeta, y continúa adelante. Como ambos sistemas de referencia (el de la Tierra y el de la nave que pasa) son inerciales, podemos aplicar la Relatividad Especial sin problemas. Al hacerlo, descubriremos que el reloj de la nave estará retrasado con respecto al de la Tierra, sin importar qué sistema de referencia utilicemos. El motivo es que, al plantear la paradoja, sólo hemos tenido en cuenta la dilatación, pero hemos dejado de lado otro efectos íntimamente relacionado: la contracción espacial mencionada al principio.

El reloj de la nave estará retrasado con respecto al de la Tierra.

Cuando se desplaza a una velocidad elevada, no sólo se ralentiza el tiempo de abordo, sino que se contrae el espacio en la dirección en que se mueve. En el ejemplo anterior, un observador en la Tierra vería que la nave espacial es mucho más corta de lo que mide en reposo. El viajero de la nave, desde su punto de vista, observa cómo el resto del universo se mueve y se contrae en la dirección de su movimiento. Para él, la Tierra y el otro planeta se encuentran mucho más cerca entre sí, y no son exactamente esféricos. Como la distancia entre la Tierra y el planeta se contrae, el viajero demora menos en recorrer ese espacio y envejece menos en el ese tiempo. La paradoja, en realidad, solo es posible por un error en su planteamiento. Todo esto puede resultar poco intuitivo, y quizás quieras ver una animación en Java que muestra el viaje desde el punto de vista de la Tierra, la nave y el otro planeta. Si lo tuyo son las matemáticas, el sitio de la Universidad de Hawaii contiene una explicación rigurosa de la paradoja de los gemelos.

Como puedes ver, no solo los antiguos griegos se planteaban paradojas. Los físicos modernos también han transpirado un buen rato intentando resolver problemas que, aunque tienen un planteo bastante más complejo, igualmente desafían al sentido común.

Fuente: http://www.neoteo.com/la-paradoja-de-los-gemelos.neo


la Apuesta de Wittgenstein


Joaquín Jareño Alarcón


Cómo surgen los conceptos, y la relación de los mismos con el lenguaje humano fue una de las principales preocupaciones de Wittgenstein en lo que se ha venido denominando su Segunda Filosofía. El giro lingüístico protagonizado por el filósofo austríaco atrajo los problemas de significado como eje de la reflexión filosófica, dejando tras de sí como recuerdo una larga tradición de pensamiento, que resultaba obsoleta con la aparición de nuevos motivos para la atención escolar. Primero fue el Tractatus la obra que dio un aldabonazo serio en una intelectualidad de posguerra, planteando la exigencia de entender el lenguaje como reflejo preciso de los hechos, pero manifestando así la profundidad de sus limitaciones a la hora de tratar aquellos asuntos que, por su profundidad, más interesaban al ser humano. Cuando Wittgenstein apostó por lo que se ha llamado silencio místico, la mayor parte de sus seguidores anclados en el positivismo lógico, se escandalizaron de lo que consideraban la excentricidad de un genio.

Con las Investigaciones Filosóficas llevó a cabo Wittgenstein un acercamiento distinto al mismo problema de fondo, planteando su reflexión en los términos de la relación entre lenguaje y acción. En el tema que nos ocupa, es particularmente relevante determinar qué tipo de conexión se establece entre ambos. Para hablar de conceptos tenemos que hablar del lenguaje donde se expresan, y entender éste como acción lingüística. El análisis de aquéllos sólo puede establecerse en razón de nuestro análisis del lenguaje, de cómo usamos el lenguaje. Es preciso recordar que ha quedado como un tópico del pensamiento wittgensteiniano considerar el significado de una palabra en función de los usos que puedan hacerse de ella. Decir que sabemos qué significa una palabra concreta es lo mismo que decir qué usos la caracterizan, esto es, en qué juegos de lenguaje aparece y cómo lo hace. Algunos de los términos más problemáticos en el trabajo de Wittgenstein son los que reflejan los conceptos psicológicos. Entre ellos, el propio concepto “pensar” ocupa un lugar particularmente destacado. La reflexión acerca del valor de dicho término es lo que centra el presente trabajo, donde se tratará de debatir la importancia que posee en la filosofía de Wittgenstein.

Para poder entender el papel que juegan los conceptos psicológicos debemos acercarnos a la comprensión de su gramática, es decir, aquellos elementos que componen las pautas a seguir durante su utilización. Se trata de conceptos particularmente complejos y ambiguos, dado el singular lugar que ocupan en relación con el resto. De algún modo, el propio sentido común nos los sitúa en un terreno sustancialmente distintivo, y ya antes de profundizar en el tipo de análisis que Wittgenstein despliega al respecto, nos encontramos con la dificultad de acotar el dominio en el que podamos tratarlos con un cierto grado de rigor. “Alegría”, “temor”, o cualesquiera estados de ánimo, difícilmente pueden medirse con cierta objetividad o determinar sus contornos de manera precisa, o siquiera estereotipada. Solemos decir que su significado adquiere formas y fórmulas diversas en dependencia de los individuos particulares. Llegados a un extremo crítico, podríamos preguntarnos si los términos en los que dichos conceptos son expresados poseen realmente significado. ¿A partir de qué momento una vivencia es alegre o triste? ¿Existe coincidencia en los grados de “alegría” de los diferentes individuos, como para que podamos hablar de algún tipo de identificación o identidad subyacente? Las respuestas de Wittgenstein proceden de un terreno en el que un cierto pragmatismo y algunos –aunque no excesivos- resabios conductistas se dan de la mano.

Wittgenstein nunca defendió un behaviorismo al modo skinneriano, en el que lo “subjetivo” era tabú, y había que comprender a la idea de lo interior propia de la psicología tradicional como denominación de una especie de “caja negra” en la que todo nos quedaba oculto. Cuando Wittgenstein afirma que los conceptos carecen de entidad mental, está tratando de configurar el carácter público tanto de su reconocimiento como de su comprensión. Y el elemento público que utiliza para explorar el significado es la actividad lingüística. Actividad típicamente pública que se caracteriza por su funcionamiento pautado y regular. Con su célebre argumento acerca del lenguaje privado, Wittgenstein dejaba clara la importancia de lo que él denominaba "externo" para referirse a lo "interno", puesto que para él no había forma lógica posible de configurar las múltiples posibilidades del significado si no era recurriendo a dicha relación. La pregunta acerca del acceso a los, por así llamarlos, "estados mentales" de los individuos, únicamente obtiene respuesta a partir de la comprensión del comportamiento de los demás; comportamiento simbólico a cuyo entendimiento accedemos merced al carácter reglado de nuestras coincidencias en las reacciones conductuales.

Una afirmación de Wittgenstein nos puede situar perfectamente frente al problema de nuestro interés, a la vez que reflejar de modo gráfico el particular sentimiento que puede acompañar a una duda bastante singular, planteable desde el punto de vista filosófico en nuestra relación con los demás: quienes nos rodean, ¿son simplemente máquinas? ¿Poseen vida interior? ¿Piensan? Por resumirlo en una frase altamente significativa: ¿tienen alma? [2] Habitualmente tratamos con nuestros interlocutores sin que, por así decirlo, se despierte en nosotros sospecha filosófica alguna. Pero el reto queda ahí; el problema de las otras mentes ha suscitado una controversia a la que un filósofo como Wittgenstein no fue ajeno. ¿Cómo justificar, pues, que los otros piensan? La propuesta wittgensteiniana transformaba esta cuestión en otra bastante relacionada: ¿qué significa el término "pensar"? Para poder conocerlo habremos de fijarnos en los usos que hacemos del mismo, y descubrir a través de ellos los elementos que nos permiten codificar dichos usos en lugar de otros.

La gramática del término "pensar" es compleja. Lo es en tanto que dicho concepto está dentro del terreno de los conceptos psicológicos, con los cuales experimentamos la dificultad inevitable de acercarnos a un estudio pormenorizado de los mismos. Decimos de las personas que piensan, pero no lo decimos de las sillas o los automóviles. ¿Por qué no podríamos descubrir un día que estamos rodeados de máquinas? Para Wittgenstein, no podría existir tal descubrimiento. La gramática de estos conceptos está en relación con determinadas actitudes fundamentales. La consideración de un ser humano como tal, con alma, no es cuestión de justificación o demostración empíricas. Es algo que se fundamenta en nosotros de un modo muy particular, pues es a partir de ello que podemos hablar de "estados mentales" de un tipo u otro. La idea de Wittgenstein en este sentido, es la de que a través de la relación con los demás se incardina en nosotros una actitud peculiar hacia los seres humanos, que no tenemos hacia el resto de los seres. Dos son los asuntos fundamentales para determinar el alcance de la cuestión central en relación con los intereses de este artículo. Uno es aclarar en qué consiste dicha actitud; qué la caracteriza y qué implicaciones tiene. El otro es ver cómo en la gramática de los conceptos desarrollamos sus usos y las relaciones que se establecen entre ellos, destacando el papel de la acción en todo el asunto.

Como señalamos anteriormente, "pensar" es algo humano. ¿Por qué no podemos decir que un muñeco piensa? En realidad, este uso es posible, y la propia gramática del concepto "pensar" nos indica el valor derivado de dicho uso. Para Wittgenstein, no lo olvidemos, pensar es algo que forma parte de la historia natural de los seres humanos. El que los individuos de nuestra especie podamos pensar es el fondo sobre el que se erigen las consideraciones de que sea o no posible y cómo lo sería para otros seres, terrestres o alienígenas. Precisamente aprendemos el significado del término en cuestión merced a que vivimos con otra gente. De una forma muy gráfica, no exenta de ironía, escribe Wittgenstein:

"'Los seres humanos algunas veces piensan'. ¿Cómo aprendí lo que significa "pensar"? -Parece que sólo puedo haberlo aprendido al vivir con gente" [3] .

De alguna manera, aprendemos que los seres humanos piensan. Se arraiga en nosotros la certeza de que esto es así al relacionarnos con los demás, en ese proceso de aprendizaje en el que se sitúan como fundamento de nuestra acción usos lingüísticos centrales. Uno de ellos es precisamente el de la palabra "pensar" como apropiada sólo para individuos de la especie humana. La regularidad que se nos ofrece en este uso concreto actúa como patrón de comportamiento para perpetuarlo, así como para justificar el valor de usos derivados. El aprendizaje presupone la confianza, e igualmente, como aprendizaje humano y de lo humano que es, lleva consigo esa incardinación de actitudes básicas que se manifiestan en los usos lingüísticos que hacemos. A través de dichos usos podemos reconocer el alcance de tales actitudes. Por decirlo de alguna forma, el acuerdo sobre el concepto "pensar" es fundamental. Es un acuerdo que no se da en las opiniones.

El propio uso del término nos da la clave para entender su importancia y el tipo de compromiso al que pertenece. Nosotros aprendemos aquellas actividades lingüísticas en las que tiene sentido utilizarlo, donde se manifiesta la actitud general que tenemos hacia los demás, pero podríamos, incluso, decir que quien no jugara nuestro juego de lenguaje a tal efecto, sería un tipo de individuo radicalmente distinto a nosotros, porque no se trata de un término trivial. Es cierto que entre los usos del término pensar incluimos usos ficticios, fantásticos, imaginarios, etc. Pero en las reglas de uso de dicho término aparecen las posibilidades de usos derivados con respecto al valor sustancialmente humano de dicha actividad:

"¡Pero seguro que una máquina no puede pensar! -¿Es ésa una proposición empírica? No. Decimos sólo de seres humanos, y de lo que se les asemeja, que piensan. Lo decimos también de muñecas y sin duda también de espíritus. ¡Mira la palabra "pensar" como un instrumento!" [4]

En esta afirmación destaca Wittgenstein el carácter instrumental de las palabras indicando, no obstante, que la regulación del uso de dichos instrumentos determina el valor de lo que es central con respecto a lo que es derivado o secundario. En este sentido, podemos preguntarnos por qué el que una máquina no pueda pensar no es una proposición empírica. ¿Quiere decir eso que el significado de las palabras no atiende a ningún tipo de realidad que les pueda garantizar su valor? ¿Qué todo se reduce al tipo de conexiones lingüísticas que se den, con independencia de que ocurra algo al margen de dichas conexiones? ¿Desaparece la realidad para beneficio de las construcciones lingüísticas? Nada de eso se deriva de las palabras de Wittgenstein. Lo único que el autor quiere resaltar es que nuestro acercamiento a dicha realidad es lingüístico, y que sólo a través del conocimiento de cómo funciona dicho acercamiento podemos hablar de la realidad y saber lo que ésta supone para nosotros.

¿Es, por tanto, un descubrimiento el que sólo los seres humanos (en principio) "piensen"? Determinar la circunstancia del pensar humano no es resultado de descubrimiento ninguno. Si ya en su obra Sobre la Certeza Wittgenstein señalaba la importancia de aquellas certezas básicas que, en forma de proposiciones, caracterizaban de modos fundamentales la acción humana, aquí nos encontramos con una certeza de valor bastante especial. En el juego de lenguaje con dicho término, ocupa un lugar singular. Expresa, como dijimos, la actitud que tenemos hacia los demás en tanto que humanos. Detengámonos ya en la reflexión acerca de en qué consiste dicha actitud, y si Wittgenstein le adjudicó un sitio importante en su trabajo.

La obra Últimos Escritos sobre Filosofía de la Psicología [5] resulta de particular interés en este momento. Precisamente el subtítulo del volumen 2 reza de una forma muy expresiva: "Lo Interno y lo Externo". Recordemos que la adecuada comprensión de la relación que existe entre dichos términos es la que nos puede ayudar a entrar en la psicología humana, lo cual es lo mismo que decir saber cómo usar, comprender y justificar los conceptos psicológicos.

Wittgenstein diferencia entre actitud y opinión, resultando esta distinción una clave no circunstancial para poder llegar a alguna claridad en relación con lo que estamos discutiendo. Wittgenstein llama actitud a una disposición general de comportamiento. Disposición que, de alguna manera, establece el marco de reconocimiento de los conceptos que se usan en relación con dicha disposición. Se trata, en el sentido de Sobre la Certeza, de una certeza básica. En términos lingüísticos decimos que se trata de un uso central de los conceptos a partir del cual desarrollamos nuestras reflexiones en relación con ellos. Sólo a partir de la certeza podemos comprender la existencia y significado de la duda. Ésta viene siempre después de aquélla y, en relación con la discusión que nos ocupa, "el ser capaces de atribuir vida interior a los demás es el prerrequisito de su comprensión (...). Allí donde no podemos atribuir vida interior a los demás, simplemente no somos capaces de entenderlos" [6] . De este modo, la proposición "el ser humano posee alma", es el punto de partida para todo tipo de reflexiones acerca de los seres humanos, sus emociones, sentimientos, expectativas, etc. No hay razón alguna para explicar por qué tenemos dicha certeza a la base de nuestro comportamiento en relación con los demás. Es verdad que su valor está en estrecha conexión con el resto de posibilidades para jugar con el concepto "pensar", pero la fuerza del arraigo de dicha certeza tiene que ver con, por así decirlo, nuestras inevitables necesidades naturales de entendernos con otros y vivir con ellos.

En nuestro aprendizaje aceptamos de un modo particularmente irracional la regularidad del uso de este singular concepto. No es algo que busquemos; simplemente se da y, en términos generales, no podemos evitarlo. No ponemos dicho uso fundamental en cuestión, puesto que la duda tiene que alcanzar un término y, haciendo uso de terminología cartesiana, dicho término es la certeza de que pensamos. Certeza que refleja una actitud, no una opinión. En la diferencia entre actitud y opinión señala Wittgenstein que una precede a la otra, "la actitud viene antes de la opinión" [7] . Es el fundamento sobre el cual ésta se levanta. La duda presupone la certeza, la opinión requiere fundamentos para poder expresarse.

A través de cómo actuamos, por tanto, podemos analizar el significado de las palabras y el valor que les damos. Cuando Wittgenstein relacionó uso y significado, estaba tratando de devolver el alcance de la reflexión filosófica a la práctica cotidiana. El resultado de su análisis abocaba a la consideración de los elementos, por así decirlo, fundamentales para justificar el propio proceso de construcción y fluidez semánticas. Dichos elementos, en tanto que fundamentales, daban pie a Wittgenstein para hablar de forma de vida. La forma de vida humana, caracterizada por el lenguaje. Esa conducta común de la humanidad [8] , ese comportamiento típico del ser humano, tiene entre sus caracteres el hecho de que los seres humanos piensan, de que conceden sentido a sus actos. Aquello que, como resultado de nuestra relación con los demás [9] , acabamos asimilando y asumiendo sin crítica, es lo que precisamente nos permite tratarlos como seres humanos. No podemos, por así decirlo, entrar en el "interior" de los demás. Pero, en realidad, tampoco es algo que necesitemos. Dicho "interior" es algo público, en tanto que su contenido está determinado por la existencia de reglas para que pueda poseer significado; y las reglas tienen carácter público. ¿Cómo, si no, sabríamos si alguien nos engaña o está fingiendo? La conducta de los demás es la que nos permite acceder a ese "interior"; y una conducta cuyo sometimiento a reglas en el plano de su expresión lingüística -para determinarla, para hablar de ella, para codificarla- nos hace accesible lo que a priori pudiera resultarnos oculto. Esta accesibilidad se manifiesta en el modo como usamos los conceptos psicológicos. Wittgenstein se pregunta: "¿No ha de ser reconocible en absoluto el hecho de tener un alma?" [10]

A las reacciones básicas y naturales en relación con sentimientos elementales -dolor, tristeza, alegría- se le suman reacciones más complejas que desarrollan el simbolismo de las mismas, pudiendo dar lugar, por ejemplo, incluso al fingimiento como parte de un lenguaje más elaborado en relación con tales sentimientos.

Al aprender los usos estamos aprendiendo la distinción. No se trata de que tengamos evidencia al respecto. Ésa no es la cuestión, ya que no podemos entrar lógicamente en los demás. No podemos medir su interior. Esto es lo que hace que los conceptos psicológicos sean vagos e imprecisos. Pero, a partir de nuestra reflexión acerca del uso que hacemos de ellos -y, en cierto modo, precisamente por su uso-, sacamos a la luz aquellos elementos que estamos dando por sentados en nuestra relación con los demás en tanto que seres humanos. Este fundamento humano es el que nos permite concebir una cierta lógica en la fluidez con la que concebimos el significado. No sabemos si los demás piensan o no; pero tampoco dudamos de que lo hagan; y esto es algo que queda muy claro en la acción lingüística, en la manera como hacemos uso de nuestro lenguaje.

Fuente: http://www.hottopos.com/mirand11/jareno2.htm

El Telescopio XMM-Newton descubre una piedra de Rosetta celeste

El telescopio orbital XMM-Newton de rayos X de la Agencia Espacial Europea, ESA, ha descubierto una piedra de Rosetta celestel: la primera imagen cercana de una estrella enana blanca circundando una estrella compañera que podría explotar, en una clase particular de supernova, en unos pocos millones de años. Estas supernovas se utilizan como faros para medir distancias cósmicas y, fundamentalmente, para comprender la expansión del Universo

Los astrónomos están tras el rastro de este objeto misterioso desde 1997, cuando descubrieron que algo emitía rayos X cerca de la estrella brillante HD 49798. Ahora, gracias a la sensibilidad superior del XMM-Newton, se pudo seguirt al misterioso objeto en su órbita. La observación demostró que era una enana blanca, el núcleo muerto de una estrella, que arroja al espacio su brillo en rayos X.



Ilustración de la enana blanca y su compañera HD49798. Si fuese posible analizar el sistema de cerca, se vería algo como esto. Créditos: Francesco Mereghetti, imagen de fondo: la NASA, la ESA y TM Brown (STScI)

Sandro Mereghetti, del INAF-IASF Milán, Italia, y sus colaboradores, descubrieron también que no es una enana blanca ordinaria. Midieron su masa y hallaron que es dos veces mayor de lo esperado. La mayoría de las enanas blancas tienen 0,6 masas solares dentro de un objeto del tamaño de la Tierra. Esta particular enana blanca contiene, al menos, el doble de masa, pero tiene un diámetro de sólo la mitad del de la Tierra. Además, rota una vez cada 13 segundos, más rápido que cualquier otra enana blanca de las que se conocen.

La determinación de su masa es confiable porque los datos del seguimiento de XMM-Newton permitieron que los astrónomos utilicen el método más sólido para “pesar” una estrella, el que usa la física gravitacional de Isaac Newton del siglo 17. Lo más probable es que la enana blanca haya crecido hasta la inusual masa que exhibe ahora robando gas de su estrella compañera, un proceso que se conoce como acreción. Con 1,3 masas solares, la enana blanca está cerca de un peligroso límite.
Se supone que cuando una enana blanca crece más allá de 1,4 masas solares explota o colapsa para formar un objeto aún más compacto, conocido como estrella de neutrones. La explosión de una enana blanca es la principal explicación de las supernovas tipo Ia, eventos brillantes que se utilizan como faros estándares para que los astrónomos puedan medir la expansión del Universo. Hasta ahora, los astrónomos no habían podido encontrar una enana blanca en acreción en un sistema binario, donde la masa podría ser determinada con mayor precisión.
“Ésta es la piedra de Rosetta de las enanas blancas en un sistema binario. Nuestra precisa determinación de las masas de las dos estrellas es crucial. Podemos ahora estudiar aún más y tratar de reconstruir su pasado y, así, poder calcular su futuro”, dice Mereghetti.
Ese futuro es espectacular. Es probable que la estrella explote en unos pocos millones de años. Aunque está lo suficientemente lejos como para no dañar a la Tierra, sí está cerca como para convertirse en un extraordinario espectáculo celestial para la vista. Los cálculos sugieren que brillará inicialmente con la intensidad de la Luna llena y será tan brillante que se la podrá ver a plena luz del día, a simple vista.
A nuestros descendientes les espera un verdadero show. Gracias a XMM-Newton, ya podemos comenzar a esperarlo.

El artículo titulado An ultra massive fast-spinning white dwarf in a peculiar binary system, por S Mereghetti, A Tiengo, P Esposito, N La Palombara, GL Israel, L. Stella, se publicó en la edición de hoy, 4 de septiembre de 2009, de la revista Science.

Fuente: http://www.blogastronomia.com/2009/09/04/el-telescopio-xmm-newton-descubre-una-piedra-de-rosetta-celeste/

Fobos-Grund: Habrá vida en la órbita de Marte

Muchos años han pasado desde que Rusia lanzó al espacio la fallida sonda Mars 96. Después de revisar concienzudamente su programa espacial, Rusia intentará nuevamente ponerse en carrera con una nueva y prometedora misión, cuyo objetivo no será Marte sino su luna, Fobos. La sonda Fobos-Grunt pretende recoger una muestra de la superficie del satélite y regresar con ella a la Tierra. Además, quieren plantar vida en la órbita de Marte. Si la misión tiene éxito, el programa espacial ruso volverá a brillar como antaño.

La sonda rusa Fobos-Grunt tiene como principal objetivo explorar la luna Fobos del planeta Marte. El termino “Grunt” se refiere a suelo o tierra, y forma parte del nombre de la misión debido a que su objetivo consiste en recoger muestras de la superficie de esa luna y transportarlas a la Tierra. Esta misión ha despertado una gran expectativa porque será la primera misión interplanetaria de ese país desde el sonado fracaso de la Mars 96. Recordemos que la Mars 96, lanzada el 16 de noviembre de 1996, debía haber llegado a Marte diez meses más tarde, en septiembre de 1997. Sin embargo, un fallo hizo que no abandonase jamás la órbita terrestre, destruyéndose poco después en la reentrada atmosférica.

En el proyecto ruso también participan China y Finlandia, países que tienen la responsabilidad de construir, respectivamente, un orbitador y dos estaciones meteorológicas. La sonda rusa transporta además un completo conjunto de instrumentos, provenientes de otros países. Entre éstos, se destaca el denominado “Paquete Análisis de Gases” (PAG), desarrollado conjuntamente entre el Centre National d’Etudes Spatiales, la agencia espacial francesa, y el Institut Kosmicheskikh Issledovany. El PAG es un conjunto de instrumentos para el estudio “in situ” de la composición molecular del suelo de Fobos. Para ello, la Fobos-Grunt propiamente dicha posee dos módulos que aterrizarán en Fobos. El más pequeño de ellos, una vez que llene su bodega con muestras del suelo alienígeno, volverá a la Tierra en el 2012. El más grande permanecerá en funcionamiento durante un año en la superficie del satélite, estudiando el medio ambiente de Marte a la vez que sirve como enlace de comunicaciones con las estaciones finlandesas. Los rusos esperan poder monitorizar Marte desde Fobos, recogiendo datos de su atmósfera, sus tempestades de arena y los niveles de radiación del planeta.Pero quizás el tema más interesante de la misión se relacione con los “pasajeros” que viajarán a bordo de la sonda. En efecto, el paquete científico proporcionado por la Planetary Society (Pasadena, California) llamado LIFE (Living Interplanetary Flight Experiment, o Experimento de Vuelo Interplanetario Viviente), incluye diferentes tipos de microorganismos (incluida nuestra amiga Deinococcus radiodurans) y una muestra de suelo terrestre con sus respectivas colonias de microbios. Todos estos organismos realizarán un viaje de ida y vuelta de tres años de duración, y se convertirán -con suerte- en los primeros seres vivos de la Tierra en visitar Fobos. “Será la primera vez que organismos vivos realicen un vuelo interplanetario”, dice Louis Friedman, Director Ejecutivo de la Planetary Society.

El contenedor de este experimento simulará ser un meteorito que transporta elementos vivos en su interior, y servirá para aclarar la cuestión de si los meteoritos pueden (impregnados con algún tipo de microorganismos) propagar vida entre los cuerpos del Sistema Solar. Esta misión comenzó a ser desarrollada en 2001, y los diseños iniciales de la sonda Fobos-Grunt estuvieron listos en 2004. Se prevé que la misión sea lanzada en octubre de 2009, utilizando un vehículo lanzador Zenit, aunque algunos especialistas creen que no llegarán a tiempo. Si eso sucede, habrá que esperar hasta el 2011, cuando Marte vuelta a estar en la posición correcta respecto de la Tierra.

Fuente: http://www.neoteo.com/fobos-grunt-habra-vida-en-la-orbita-de-marte.neo


Kurt Gödel. El genio de la racionalidad


Según quienes mejor han estudiado su vida y obra, su ansia de racionalidad quizá procediese del trasfondo recurrente de una inestabilidad mental, de una hipocondría. Nos referimos a Kurt Gödel, genio de las matemáticas y de la lógica, de cuyos teoremas de incompletitud derivan consecuencias decisivas. Sus descubrimientos minaron los fundamentos sobre los que se construyeron las matemáticas hasta el siglo XX y han engendrado un vivaz debate filosófico sobre la naturaleza de la verdad. Sus innovaciones técnicas han hecho progresar a las ciencias de la computación.

Nació en Brno, Moravia, el 28 de abril de 1906, hijo de expatriados alemanes sin demasiada instrucción. Kurt fue un estudiante brillantísimo, inquisitivo, tanto que fue apodado 'der Herr Warum' "el señor Porqué", sensible, introvertido y bastante enclenque. Unas fiebres reumáticas posiblemente alentaron su enfermiza preocupación por la salud y la dieta. Estudió en la universidad de Viena en una época de vacas flacas y esplendor cultural, con la intención de hacer física, pero impresionado por las lecciones de Philipp Furtwängler y Hans Hahn se orientó hacia las matemáticas. A los dos años fue invitado a un seminario con el filósofo Moritz Schlick, a un grupo cuyo nombre pronto sería famoso: el Círculo de Viena, que se inspiraba en los escritos de Ernst Mach, un campeón del racionalismo antimetafísico. Allí entró en contacto también con el filósofo Rudolf Carnap y con el matemático Karl Menger, quienes le ayudarían a familiarizarse con la lógica matemática y la filosofía. Por entonces el Círculo se había enfrascado en los escritos de Wittgenstein, cuya obsesión por el lenguaje que habla del lenguaje (metalenguaje) pudo inducir a Gödel a sondear cuestiones similares en matemáticas.

Algunos miembros del Círculo de Viena investigaban por entonces los fenómenos parapsicológicos por los que Gödel siempre mostró un gran interés. Años después, Gödel le confesaría a un amigo íntimo que en el futuro sería considerado extraño que los científicos del siglo XX hubieran descubierto las partículas físicas elementales y no se les hubiera ocurrido considerar la posibilidad de factores psíquicos elementales. Gödel nunca compartió el positivismo recalcitrante del Círculo de Viena. Por el contrario, siempre fue un platónico convencido de que, además del mundo de los objetos, existe un mundo de conceptos al que los humanos tienen acceso por intuición. Gödel pensaba que el valor de verdad de un enunciado es independiente de que lo conozcamos. Además, sabía que dicha filosofía servía precisamente como excepcional auxiliar en el campo de las matemáticas. Georg Kreisel, un importante filósofo de las matemáticas, ha señalado como característica de la actitud filosófica gödeliana la búsqueda (llevada, sin duda, con gran éxito) de nuevas perspectivas y nuevos resultados mediante análisis de conceptos aparentemente imprecisos, lo cual configura una actitud fundamentalmente "platonista".

A partir de 1928, raras veces participó en las reuniones del Círculo de Viena. Súbitamente, Gödel adquirió estatura internacional en lógica matemática con su tesis doctoral, "La completitud de los axiomas del cálculo funcional de primer orden" (1929) y con su memoria "Sobre las proposiciones formalmente indecibles de Principia Mathematica y sistemas afines" (1932). En su tesis resolvía un problema pendiente planteado por Hilbert y Ackermann: si las reglas para operar con conectivas lógicas y cuantificadores permitirían, adjuntados a los axiomas de una teoría matemática, la deducción de todas y sólo todas las proposiciones verdaderas en cada sistema que cumpliera con los axiomas, ¿sería posible demostrar todo cuanto fuera verdadero para todas las interpretaciones válidas de los símbolos? En un artículo de 1931, Gödel demostró que ha de existir algún enunciado concerniente a los números naturales que es verdadero, pero no puede ser demostrado. O sea, que existen objetos que obedecen a los axiomas de la teoría de números, pero que, en otros aspectos, dejan de comportarse como números ("teorema de incompletitud"). Si los axiomas no se contradicen entre sí, entonces, ese mismo hecho, codificado en enunciado numérico será "formalmente indecidible" –esto es, ni demostrable ni refutable- a partir de dichos axiomas. Cualquier demostración de consistencia habrá de apelar a principios más fuertes que los propios axiomas.

El teorema afirmaba que ningún sistema de leyes (axiomas o reglas) puede tener potencia suficiente para demostrar todos los enunciados verdaderos de la aritmética, sin ser al mismo tiempo tan fuerte que demuestre también enunciados falsos. El resultado frustró a Hilbert, quien tenía confianza en la posibilidad de fijar los fundamentos de las matemáticas mediante un proceso "autoconstructivo", en el que la consistencia pudiera deducirse de una teoría lógica sencilla y evidente. Gödel no creyó que sus conclusiones demostrasen la arbitrariedad del método axiomático- deductivo, sino sólo que la deducción de teoremas no puede mecanizarse del todo, justificando así el papel de la intuición en la investigación formal.

La generalización de sus ideas han permitido la deducción de diversas consecuencias relativas a los límites de los procesos informáticos y computacionales. Una de ellas es la demostración de que ningún programa que no altere el sistema operativo de un ordenador será capaz de detectar todos los programas que sí lo hagan (virus). La consecuencia parece ampliable incluso a campos tan distantes como el uso policial de la violencia o la filosofía de las matemáticas y la lógica. En este último campo, el teorema de Gödel debilita el proyecto de una reducción logicista de la matemática. Sus obsesiones y manías no interrumpieron del todo su trabajo gracias al afecto que le profesó Adele Porkert, una bailarina, seis años mayor, a quien conoció en un local nocturno de Viena durante sus años de estudiante. Tras un largo noviazgo –mal visto por su familia- se casaron en septiembre de 1938. En 1939 seguía sumido en su trabajo, indiferente a los importantes acontecimientos políticos del momento, mientras el mundo a su alrededor se hundía, sin empleo y a punto de ser reclutado para las fuerzas armadas nazis, Gödel solicitó el apoyo del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, obtuvo los visados de salida para sí y para su mujer y en enero de 1940 ambos hicieron un complicado viaje a San Francisco, a través del tansiberiano y desde Yokohama. Gödel ya no volvería a salir de EEUU. Cuando en 1946 obtuvo la ciudadanía estadounidense, el juez que le tomó juramento cometió la imprudencia de pedirle su opinión sobre la Constitución de EEUU. Gödel dio una disertación en toda regla sobre sus contradicciones. Por fin, en 1953, fue nombrado catedrático del claustro de Princeton y elegido miembro de la Academia Nacional de Ciencias.

Durante estos años daba un paseo diario con otro ilustre refugiado y colega, Albert Einstein. Por entonces, Gödel dejó su trabajo sobre la teoría de conjuntos y se orientó hacia la filosofía y la teoría de la relatividad. En 1949 demostró que eran compatibles con las ecuaciones de Einstein universos donde se pudiera viajar retrógradamente en el tiempo. Su último artículo apareció en 1958. Después, se ensimismó del todo. Apareció en público por última vez en 1972, al recibir un doctorado honorífico por la universidad Rockefeller. En su vejez cuidó con abnegación ejemplar a su esposa, a quien un ataque cardíaco dejó inválida. Temeroso de ser envenado, dejó de comer y se extinguió por desnutrición el 14 de enero de 1978. Su obra es escasa, pero la influencia y repercusión de sus trabajos ha sido y será formidable, porque afectan a todas las ramas de la lógica moderna. Hace apenas unos años que se han traducido algunos de sus inéditos, desde la anticuada taquigrafía alemana que utilizaba, y han sido publicados póstumamente en el tercer volumen de sus Collected Works. Sus contenidos, entre los que figura una formalización del argumento ontológico de la existencia de Dios, han empezado también a llamar la atención.

Fuente: http://www.cibernous.com/autores/kgodel/index.html

Encuentran el lugar más frío, seco y tranquilo de la Tierra para construir un observatorio Astronómico


La búsqueda del mejor lugar en el mundo para un observatorio ha llevado al descubrimiento de lo que se piensa que es el lugar más frío, seco y tranquilo sobre la faz de la Tierra -un lugar donde no se cree que haya estado ningún ser humano. Para buscar el lugar perfecto en el cual captar imágenes de los cielos, un equipo de investigación de Estados Unidos y Australia combinó datos tomados de satélites, estaciones terrestres y modelos climáticos en un estudio para evaluar los muchos factores que afectan la astronomía -nubosidad, temperatura, brillo del cielo, vapor de agua, velocidad del viento y turbulencia atmosférica.
Los investigadores localizaron un sitio, conocido simplemente como Cordillera A (Range A), que se encuentra a 4,053 metros (13,297 pies) de altura sobre la Meseta Antártica en el continente que está al fondo del mundo.
El estudio reveló que la cordillera tiene una temperatura invernal promedio de 70 grados centígrados bajo cero (94 grados Fahrenheit bajo cero) y una cantidad extremadamente baja de agua en el aire.
El lugar también es extremadamente tranquilo, lo que significa que la cantidad de turbulencia atmosférica que hace que las estrellas parezcan titilar en otros lugares es muy escasa.
“Es tan tranquilo que casi no hay viento ni cambios de clima en absoluto”, dijo el líder del estudio, Will Saunders, del Observatorio Anglo-Australiano en Australia.
Todos estos elementos combinados crean la receta perfecta para un un puesto de observación astronómica: “las imágenes astronómicas captadas en la Cordillera A deberán ser al menos tres veces más nítidas que en los mejores lugares utilizados actualmente por los astrónomos”, afirmó Saunders. “Debido a que ahí el cielo es mucho más oscuro y seco, eso significa que un telescopio de tamaño modesto sería tan potente como los telescopios más grandes en cualquier otro lugar de la Tierra”.
El sitio incluso sería superior a los mejores observatorios existentes que se encuentran en elevadas cumbres de montañas en Hawai y Chile, señaló Saunders. Los investigadores afirman que un telescopio en dicho lugar captaría imágenes prácticamente tan buenas como las que son tomadas por el telescopio espacial Hubble.
Ubicado dentro del Territorio Antártico Australiano, el sitio está a 144 kilómetros (89 millas) de un observatorio robótico internacional en la futura Base Kunlun de China en el Domo A, en el punto más alto de la Meseta Antártica.
El hallazgo fue detallado el 31 de agosto en la publicación Publications of the Astronomical Society.

Fuente: http://www.blogastronomia.com/2009/09/03/encuentran-el-lugar-mas-frio-seco-y-tranquilo-de-la-tierra-para-construir-un-observatorio-astronomico/