Aluminio transparente: Nuevo estado de la materia

Científicos de Oxford han desarrollado una variedad de aluminio que tiene la particularidad de ser transparente. El “aluminio transparente” se obtiene bombardeando el metal “tradicional”con rayos X provenientes de un laser súper potente. Los expertos ya le están buscando aplicaciones en la carrera espacial o la fusión nuclear, y afirman que lo que han creado es un estado nuevo de la materia, que nadie ha visto antes.

En la última edición de la revista Nature Physics, un artículo firmado por un equipo internacional de científicos, explica cómo han logrado crear algo que parecía imposible: un metal transparente. En efecto, el equipo integrado por científicos de la Universidad de Oxford ha utilizado pulsos de un láser de alta potencia, llamado FLASH, para modificar el comportamiento de los electrones de cada átomo de aluminio que conforman una muestra de ese metal, pero sin alterar su estructura cristalina. Como resultado, el viejo y versátil aluminio se ha convertido en un metal casi invisible a la radiación ultravioleta extrema. “Lo que hemos creado es un nuevo estado de la materia que nadie ha visto antes”, dice Justin Wark, profesor del Departamento de Física de la Universidad de Oxford y uno de los autores del documento.

Hasta ahora, el “aluminio transparente” sólo existía en la ciencia ficción. Seguramente recordarás cuando en Star Trek IV: The Voyage Home, el señor Scott le da la formula del aluminio transparente a un ingeniero en el siglo 20 a cambio de paneles de polivinilo para transportar a las ballenas al futuro. Bien, si en este momento apareciese la Enterprise a buscar ballenas, Scott debería tentarnos con alguna otra cosa, porque el aluminio transparente ya lo hemos desarrollado sin su ayuda.

“El aluminio transparente es sólo el comienzo. Las propiedades físicas de la materia que estamos creando también se relacionan con las condiciones existentes en el interior de los grandes planetas, y creemos que estos experimentos pueden ayudarnos a obtener una mayor comprensión de procesos que podrían ayudarnos a crear estrellas en miniatura mediante implosiones láser de alta potencia, permitiéndonos aprovechar el poder de la fusión nuclear en la Tierra”, dijo Justin Wark.

Este logro fue posible gracias al desarrollo de una nueva fuente de radiación láser que es de diez mil millones de veces más brillante que la radiación proveniente de cualquier de sincrotrón del mundo. Este láser, llamado FLASH, se encuentra en Hamburgo (Alemania) y puede generar pulsos de rayos X muy breves, pero cada uno con más energía de la que consume toda una ciudad. Es demasiado pronto para entusiasmarse con esta tecnología, ya que este extraño metal es increíblemente costoso e inestable.

Para crear un trozo de aluminio transparente mucho más delgado que un cabello humano han hecho falta una cantidad enorme (y costosa) de energía, y el metal se ha mantenido en este estado solo unos pocos femtosegundos (milmillonésimas partes de un segundo), por lo que no veremos nada construido con este por ahora. Sin embargo, lo más interesante de esta noticia no es el hecho de que éstos científicos hayan conseguido el efecto de transparencia en un metal, sino que han descubierto un “nuevo estado de la materia que nunca antes vio nadie”. Como sea, a pesar de lo efímero de los resultados, está tecnología podría proporcionarnos ventanas superresistentes para nuestros vehículos espaciales o, de forma indirecta, la clave para por fin poder comenzar a utilizar la fusión nuclear en nuestro planeta, lo que no es poca cosa.

Fuente:http://www.neoteo.com/aluminio-transparente-nuevo-estado-de-la-materia.neo




La lectura social de Baudelaire en Walter Benjamin

Influencias del poeta Charles Baudelaire sobre obra de filosofo

Baudelaire como poeta de la destrucción de la vida moderna y de la abstracción social de la economía capitalista es lo que pretende ver este artículo a través de la lectura alegórica que Benjamin hizo del poeta francés hace ya más de 70 años. La recuperación de Baudelaire de la alegoría que había estado olvidada por más de 100 años viene exigida por condiciones objetivas: la abstracción de la vida social y la pérdida de un sentido unificante.

1. La crítica de la Modernidad en Benjamín a través de la poesía de Baudelaire 

El modernismo estético, que comienza con Baudelaire, es la exposición desencantada de los mitos progresistas de la modernidad. Estos mitos, por ejemplo, consideraban el progreso como un hecho natural de las sociedades modernas y la riqueza y la competencia como las formas naturales de las relaciones individuales. El desencantamiento de la naturaleza en la estética de la segunda mitad del siglo XIX de Hegel en adelante se expresa en la poesía de Baudelaire como glorificación de la muerte y lo artificial. Para llevar a cabo esto, Baudelaire recurrió a la alegoría para personificar a la Muerte, al Tiempo, a la Belleza con el fin de tratar todos estos principios metafísicos de una manera arbitraria. Para Walter Benjamin (J 55a, 3), "Baudelaire no cayó en el abismo del mito que constantemente lo acompañó en su camino porque fue gracias al genio de la alegoría". Baudelaire, para Benjamín, no fue un poeta ideológico que exaltaba su sociedad, sino que mediante su estilo exponía el desgarramiento de la vida cotidiana en una sociedad tan opulenta como París en los tiempos de Napoleón III. 
Las reflexiones de Benjamin sobre Baudelaire pertenecen a un proyecto más amplio de su estudio sobre París que tenía como título La Obra de los Pasajes, donde Benjamin analizaba sociológicamente la vida cotidiana en París del siglo pasado desde los escritos de Marx sobre Paris hasta las revistas y los anuncios publicitarios de la época. Baudelaire adquirió la máxima importancia para Benjamin en cuanto exponente típico de una literatura de la industria. El apartado de esta obra que pertenece al estudio sobre Baudelaire salió publicada como "Baudelaire, un poeta en la época del capitalismo avanzado" (Baudelaire: Ein Dichter im die Zetalter des Hochkapitalismus). 
Este estudio enfoca, en primer lugar, "la decisiva importancia de la alegoría en Les Fleurs du Mal" y su "construcción de la interpretación alegórica". En segundo lugar, "el aspecto formal de la interpretación alegórica". Para Benjamin, la construcción estilística está determinada por los significados que el mundo objetivo ofrece. No es una decisión del autor su elección del estilo, sino que la experiencia social es la que lo determina. Así, para Benjamin, el uso de símbolos está determinado por épocas opulentas y la utilización de alegorías por épocas de decadencia porque esas figuras expresan mejor los contenidos específicos de cada época. Benjamin anotará en su obra sobre el drama barroco alemán: "Mientras que en el símbolo la destrucción es idealizada y el rostro transfigurado de la naturaleza es momentáneamente revelado en la luz de la redención, en la alegoría el observador es confrontado con la facies hippocratica de la historia, como paisaje petrificado, primordial. Todo lo que en la historia, desde el comienzo, ha tenido de prematuro, de sufriente y de malogrado, está expresado en una cara, o mejor, en un cráneo ..." (Benjamín. Origin of German Tragic Drama: 166). Por último, Benjamin interpreta que en Baudelaire "la mercancía es considerada como objeto poético". En este punto es donde, según Benjamin, la sociedad capitalista y el estilo alegórico de Baudelaire se conectan. 

2. Poesía, alegoría y mercancía 

Así como la mercancía oculta su valor de uso por su valor de cambio, así la alegoría oculta el verdadero significado del objeto al estar entregado a la voluntad incondicional del artista. En la alegoría, el objeto designado remite conscientemente a otra cosa, otro significado. La alegoría no trata de expresar la naturaleza de la cosa, sino en cuanto remita a su no-naturaleza, a su no-ser. En este sentido, la alegoría obliga a crear significados nuevos porque los ya dados son insuficientes. Por esto, el experimento a que está obligado el poeta no es un capricho de su parte, sino que el mundo objetivo así lo exige. Sin embargo, la poesía de Baudelaire va más lejos que ser una expresión reflejo de la vida social, como lo querría el realismo, sino que expresa la cosificación y el endurecimiento del mundo de la vida administrado por el capitalismo. En "Le Crépuscule du Soir", Baudelaire nos habla acerca de los anocheceres en la ciudad donde el hombre se convierte en una bestia salvaje y La Prostitución sale a las calles

Fuente: http://www.accessmylibrary.com/comsite5/bin/aml2006_library_auth_tt.pl?item_id=0286-848387


Realización experimental del camino cuántico

Consiguen hacer realidad el camino cuántico propuesto por Feynman. Esto ayudará a entender la naturaleza del mundo físico y biológico, y a implementar nuevos algoritmos de computación cuántica.


El concepto de camino aleatorio explica varios sistemas físicos como el movimiento browniano.
Imagine que un individuo decide la dirección a tomar al dar su próximo paso lanzando un dado, cada cara del dado le indicará ir al norte o al sur o a cualquier otra dirección. El camino será aleatorio, pero ese individuo terminará cerca de su posición inicial al cabo de un tiempo, al igual que un borracho lo estará de la farola a partir de la cual intenta andar. Una partícula de coloide en un líquido o un electrón en un metal se comporta también de esta manera. Una versión de este modelo que permite un análisis más sencillo es la de utilizar una moneda en lugar de un dado. De este modo si al lanzarla sale cara un objeto se desplazará una unidad a la derecha y si
sale cruz se desplazará a la izquierda la misma cantidad. Es este caso el problema es unidimensional.
Richard Feynman propuso hace tiempo una versión cuántica del camino aleatorio. En este caso la partícula puede moverse en ambas direcciones (en el caso del problema unidimensional) simultáneamente cada vez que “se lanza la monda” y adopta una superposición coherente en la que está a la izquierda y a la derecha del punto inicial a la vez, estando deslocalizada en diferentes posiciones. Es decir, la partícula se mueve en dos direcciones a la vez. Después de varias iteraciones los nuevos estados se superpondrán a parte de los antiguos y como resultado, en un proceso denominado interferencia onda-materia, la posición eventual de la partícula tenderá a estar más lejos del punto inicial que en su versión clásica. Esa posición fija final se obtiene cuando
se realiza la medida de su posición, al colapsar su estado a una posición concreta.



En el camino aleatorio clásico (derecha) una partícula da un paso a la derecha o izquierda de manera aleatoria. En el camino cuántico (izquierda) una sola partícula da un paso a la izquierda y a la derecha a la vez, dando lugar a un estado en el que está en varios lugares a la vez Foto: Michal Karski, Science.
Varios grupos han creado en el pasado sistemas que exhiben este comportamiento, pero ahora
Artur Widera y sus colaboradores de la Universidad de Bonn han conseguido realizar la idea original de Feynman de un camino cuántico de una sola partícula que se aproxima muchísimo a lo que aparece en los libros de texto.
En este caso la partícula consistía en un solo átomo de cesio ultrafrío controlado en una trampa en el que había dos redes ópticas que inicialmente se superponían formada por dos haces láser. Con una señal de radiofrecuencia preparaban el átomo en una superposición de dos estados de spin internos. Luego movían las redes ópticas en diferentes direcciones cambiando la polarización de los haces láser, provocando con ello que el átomo se desplazara simultáneamente en ambas
direcciones (izquierda y derecha). Al repetir la operación la posición central contenía dos partes del átomo que interferían una con otra.

Después de diez pasos, estos investigadores detectaban la fluorescencia emitida por el átomo colapsando así el estado a una posición concreta. La distribución de probabilidad de las posiciones finales obtenida después de muchos experimentos era antisimétrica respecto al punto inicial, que es lo que predecía la teoría del camino cuántico. Sin embargo, si los investigadores destruían la superposición después de cada paso se obtenía el resultado clásico: una distribución binomial con el pico centrado en el punto inicial.
Este resultado podría ayudar a comprender los efectos cuánticos mesoscópicos y quizás implementar algoritmos de computación cuántica basados en el camino cuántico. Se especula que también podría ayudar a entender procesos biológicos como el de la fotosíntesis.


El Mundo que viene

Entrevista de Carlos Fresneda de elmundo.es a Ray Kurzweil (Inventor, futurista, autor de ‘La era de las máquinas espirituales’ y ‘La singularidad está cerca’, fundador de la Universidad de la Singularidad / EDAD: 61 años / FORMACIÓN: Diplomado en Ciencias Informáticas por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) / AFICIONES: La música / CREDO: La evolución nos acerca a Dios)

«La fusión del hombre y la máquina nos permitirá muy pronto vivir indefinidamente»


Se respira un silencio inquietante en las oficinas de Ray Kurzweil, en las cercanías de Boston. El profeta del trashumanismo se retrasa a conciencia y nos deja en compañía de George, un muñeco de cera que le regalaron en Las Vegas y que forma parte de la fauna autóctona, junto al Gato Gordo, el Conejo Blanco, la marioneta Ramona y la colección amarillenta de libros de Tom Swift que devoró de niño y alimentó sus sueños de inventor.

Aparece finalmente Kurzweil, discreto y enjuto, hipnótico y robótico, como si regresara de puntillas de uno de tantos viajes a ese futuro inminente que él llama singularidad y en el que el hombre está predestinado a fundirse con la máquina, en cuanto los ordenadores alcancen la inteligencia humana.

Nos muestra el primer sintetizador musical de su invención, el mismo que labró su legendaria amistad con Stevie Wonder. De ahí pasamos a los lectores ópticos y a los sistemas de reconocimiento de voz y demás artilugios que le han valido un puesto de honor en el Pabellón de la Fama de los Inventores. Pero la campanada más sonora la dio Kurzweil a finales de los 90 con un libro, La era de las máquinas espirituales, que rompió moldes entre los futuristas y le sirvió para ganarse tantos detractores como devotos. Con La singularidad está cerca dio un paso más allá, y con el documental El hombre trascendente aspira a conquistar literalmente la inmortalidad.

Entre tanto, Kurzweil ha unido fuerzas con el emprendedor Peter Diamandis y con el fundador de Google Larry Page en la Universidad de la Singularidad, que despega en el mes de julio bajo los auspicios de la NASA y hacia un futuro de doble filo que las lumbreras de la nanotecnología, la robótica, la neurociencia y la inteligencia artificial se aprestan a descifrar.

Pregunta.- ¿Cuántos años le gustaría vivir? 
Respuesta.- Indefinidamente… Pienso en el futuro como una línea continua; me resisto a creer que exista un punto final.

P.- ¿Aspira a ser inmortal? 
R.- Quiero vivir todo lo que pueda… Aspiro a llegar en buenas condiciones al gran momento de la singularidad, ser testigo y parte de la gran transformación de la civilización humana… Hay algo realmente singular en nuestra evolución como especie, y es nuestra capacidad para crear herramientas y trascender nuestros límites. Y eso ocurre desde que cogimos por primera vez un palo para extender nuestro brazo y alcanzar una rama. Siempre hemos querido extender nuestro alcance, física y mentalmente, y gracias a la tecnología hemos sido capaces de alcanzar ramas cada vez más altas… La fusión del hombre y la máquina nos permitirá vivir indefinidamente en un futuro muy cercano.

P.- ¿Acaso la muerte no es ley de vida? 
R.- La muerte es una tragedia, se mire como se mire. Habrá gente que la defienda filosóficamente como un acto noble que debemos aceptar, pero yo me rebelo contra eso. La muerte viene acompañada casi siempre de un gran sufrimiento y causa un terrible dolor: relaciones destruidas, tremendas agonías, vidas llenas de sabiduría que se van…

P.- ¿Y no será trágica la vida después de los 100 años? 
R.- Puede serlo en las condiciones actuales, resignados como estamos al deterioro físico y mental. Pero si logramos reprogramarnos genéticamente, si conseguimos mantener o incluso mejorar nuestras condiciones, nos expera una vida larga y excitante. La longevidad va a ser mucho más inteligente y creativa de lo que jamás hemos imaginado. Vamos a ser capaces de contribuir como nunca a la expansión de nuestros horizontes.

P.- Dibújenos un horizonte realista. ¿Cuánto viviremos en el siglo XXI? 
R.- La expectativa de vida ha estado aumetando linealmente a lo largo del último siglo. Con las técnicas antiedad actualmente disponibles, seremos capaces de vivir pronto hasta los 125 años. Es lo que el doctor Terry Grossman y yo hemos llamado el primer puente. Yo mismo me he sometido a estas ténicas, y con la ayuda de suplementos dietéticos -150 al día- he logrado ralentizar mi envejecimiento. Tengo 61 años, pero biológicamente me siento como si tuviera 40. Mi objetivo es mantenerme lo mejor posible para cuando llegue la singularidad y la tecnología avance lo suficiente como para poder superar nuestro límite natural. A partir de ese momento seremos capaces de trascender.

P.- Unos le acusan de jugar a ser Dios, otros critican su desdén por la naturaleza humana. Defiéndase… 
R.- Los humanos llevamos el cambio en los genes: somos la especie mejor adaptada y ahora estamos contribuyendo a la evolución con la tecnología. Si hubiéramos respetado el princicipo de no interferencia en la naturaleza, como abogan los humanistas fundamentalistas, viviríamos una media de 23 años, y no llevaríamos gafas, ni prótesis, ni by-pass… Por lo que respecta a Dios, creo que estaría contento de ver cómo los hombres continúan el proceso evolutivo. No creo que estemos violando ninguna ley divina.

P.- ¿Cree usted en Dios? 
R.- Creo que la evolución es un proceso espiritual. ¿Qué es Dios sino una expresión ilimitada de creatividad e inteligencia? La evolución nos acerca decididamente a Dios.

P.- Y dígame, ¿es cierto que planea devolver parcialmente a la vida a su padre? 
R.- En el futuro seremos capaces de crear humanos virtuales, y yo acaricio la posibilidad de recuperar algunas partes de la memoria de mi padre, Fredric, que era un espléndido compositor y una bellísima persona que escapó de Austria antes de la Segunda Guerra Mundial… Tengo cajas con todas sus pertenencias y composiciones, he conseguido el ADN de su tumba, y en el futuro podremos aprovechar todas las memorias almacenadas en mi cerebro y en el de las personas que le conocieron. Con la ayuda de la inteligencia artificial podríamos crear una persona virtual que se pareciera mucho a él.

P.- Volviendo a asuntos más terrenales, usted vaticina que dentro de unos años tendremos nanorobots trabajando dentro de nuestro cuerpo y contribuyendo a nuestro rejuvenecimiento. ¿Quién va a querer meterse un ejército de nanorobots en vena? 
R.- Los enfermos de cáncer, por ejemplo. En el Instituto Tecnológico de Massachusetts han diseñado un dispositivo del tamaño de una célula, capaz de identificar y destruir las células cancerígenas circulando por nuestro sistema sanguíneo. En 25 años, podremos tener millones de nanorobots en nuestro cuerpo con la loable finalidad de reforzar nuestro sistema inmunitario y mantenernos sanos.

P.- Cuesta imaginarlo… 
R.- Desde que logramos secuenciar el genoma, la medicina se ha convertido básicamente en una ciencia de la información y está avanzando de una manera exponencial. Las terapias genéticas van a revolucionar por completo nuestro concepto de salud. Y la fusión con la máquina se está produciendo ya, como los pacientes de Parkinson que llevan un chip implantado en el cerebro o los que viven con un páncreas artificial… En unos años, y sobre todo a partir de cierta edad, seremos al mismo tiempo seres biológicos y no biológicos. Tendremos ordenadores muchísimo más pequeños y poderosos que los actuales trabajando en partes de nuestro cuerpo.

P.- Pero no somos máquinas… 
R.- La especie humana seguirá siendo humana durante mucho tiempo, pero será perfeccionada o mejorada… Nuestros genes son el software de nuestra biología, y vamos a lograr reprogramarlos para luchar contra enfermedades degenerativas como el cáncer.

P.- No negará que existen riesgos… La literatura de ciencia-ficción está llena de distopías sobre ese momento de la singularidad del que usted habla… 
R.- Creáme: no vamos a sufrir una invasión de máquinas alienígenas. Ni nos vamos a convertir en cyborgs al estilo Terminator. Es más, los ordenadores del futuro serán muy humanos, aunque biológicamente no lo parezca, y se integrarán de un modo bastante natural con nosotros… Mi visión del futuro no es distópica ni utópica. No creo que vayamos a acabar con los conflictos humanos ni que vayamos a erradicar la violencia, pero soy fundamentalmente optimista. Ahora bien, la tecnología ha sido siempre un arma de doble filo. En el siglo XX hemos tenido claros ejemplos de la ciencia aplicada con fines destructivos. Por eso tenemos que estar preparados, disponer de defensas ante riesgos como el bioterrorismo.

P.- Denos un par de razones para compartir su optimismo… 
R.- Si miramos hacia atrás, y a pesar de las dos grandes guerras y de los desastres que hemos padecido, no podemos negar que vivimos incuestionablemente mejor que hace un siglo. La tecnología levanta suspicias al principio, pero a la larga siempre ha sido democratizadora: desde la imprenta a los teléfonos móviles, que han revolucionado el modo en que vivimos y nos comunicamos. Soy optimista, ya digo, pero no profeso una fe ciega. La tecnología va a ser un reto constante para la humanidad en este siglo, por eso conviene conocer a fondo sus implicaciones. Ésa es precisamente la razón de ser de la Universidad de la Singularidad que echará andar este verano en Silicon Valley. Hemos querido reunir a los líderes emergentes en campos como la nanotecnología, la neurociencia, la inteligencia artificial, la robótica o la energía, e intentar vislumbrar los problemas y las soluciones.

P.- ¿El hambre y la pobreza se solucionan con tecnología? ¿No son acaso dos problemas estrictamente políticos? 
R.- Son problemas con muchas ramificaciones, pero también se pueden combatir con la ayuda de las nuevas tecnologías de las comunicaciones, que han contribuido en gran parte al crecimiento de muchos países en desarrollo en las últimas dos décadas. Los agricultores chinos, por ejemplo, están sacando una gran partido de los instrumentos parecidos a los móviles que les suministran información muy valiosa y que pronto serán de uso común en otros países.

P.- ¿Y el reto del cambio climatico? 
R.- Creáme: las emisiones de gases de efecto invernadero dejarán de ser un problema. En 20 años tendremos la capacidad de funcionar al 100% con energía solar. La energía se está convirtiendo en una ciencia de la información, igual que la medicina. El progreso se va a disparar, está ocurriendo ya.

P.- ¿Llegará usted a escribir un libro que se titule La singularidad está aquí? 
R.- Forma parte de mis planes de futuro [risas]. Pero ese momento está bastante más cerca de lo que la gente piensa. El error común, en el que incurren también muchos futuristas, es pensar en el progreso de una manera lineal. En el área de los ordenadores, que es la que mejor conozco, los avances se han acelerado de un modo exponencial: 2, 4, 8, 16, 32… Cuando estudiaba en la MIT usábamos un ordenador que ocupaba todo un edificio. Hoy por hoy, en el interior de un teléfono móvil viaja un ordenador que es un millar de veces más potente y un millón de veces más barato. En 20 años tendremos a nuestro alcance ordenadores muy baratos que serán tan poderosos o más que el cerebro humano.

P.- ¿Y si se equivoca usted? ¿No hubo futuristas que pronosticaron que a estas alturas estaríamos en Marte, viajando en coches voladores y con robots en las casas? 
R.- Yo no hice esas predicciones y por tanto no me considero responsable… Sí pronostiqué, sin embargo, el advenimiento de internet, y la victoria de una máquina frente a un campeón mundial de ajedrez, y el colapso de la Unión Soviética gracias a la revolución de las comunicaciones.


Fuente: http://www.terceracultura.net/tc/?p=1384


Investigadores estudian la base de la primera aproximación de Einstein a la Teoría de la Relatividad

En su disertación del movimiento acelerado en la página 60 de The Meaning of Relativity (El significado de la realidad), Albert Einstein hizo una aproximación que le permitió desarrollar la posterior teoría de la relatividad. Einstein aparentemente nunca tuvo la oportunidad de comprobar su aproximación original. Ahora, un físico de la Universidad de Missouri (MU) ha descubierto algunas pistas sobre la base de las teorías de Einstein y presentó una aproximación más general, la cual puede vincular mejor la física cuántica con la física clásica.


“La suposición de Einstein concuerda maravillosamente con todo lo demás y le permitió descubrir un número de grandes cosas que nadie se había preguntado”, dijo Bahram Mashhoon, profesor de física en la Facultad de Artes y Ciencias de la MU. “Todas las fuerzas tienen que tener un origen cuántico, pero la teoría de la relatividad general de Einstein, que es la teoría moderna de la gravitación, aún no se ha llevado a un acuerdo con la teoría cuántica. Las teorías modernas de la relatividad especial y general tienen su origen en los problemas asociados con la forma en que las ondas electromagnéticas aparecen ante los observadores en movimiento”.

En la teoría de la relatividad especial, Einstein supuso el principio de localidad. El principio de localidad dice que un objeto sólo se ve afectado por sus alrededores inmediatos y no por variables del pasado. Aún así, este principio es una aproximación y está limitado generalmente a los movimientos con aceleraciones suficientemente bajas. La no localidad se introduce si, además, se tiene en cuenta la historia pasada del objeto. Mashhoon examinó las implicaciones de la relatividad especial no local estudiando cómo un observador en giro, como un observador en un carrusel, interactúa con la luz. Mashhoon propone que la no localidad inducida por la aceleración desempeña una parte de la teoría de la relatividad.

“Algún tipo de media de variables en sus pasado influye en un objeto también, haciendo ópticas de sistemas no locales giratorios”, dijo Mashhoon. “Cuando tienes en cuenta las variables del pasado, esto abre nuevas puertas pero en la mayor parte de los casos comunes es despreciable. El objetivo de mi investigación es desarrollar una teoría no local que vaya más allá de la relatividad general. Con suerte, estas consideraciones de la teoría no local en la óptica de sistemas giratorios llevará a ideas para experimentos que podrían ayudar a verificar o descartar la teoría no local”.

En su última publicación, Mashhoon anima a los físicos experimentales a examinar las dificultades que existen en las teorías modernas de la relatividad especial y general considerando la no localidad en la óptica de sistemas giratorios. La “Optics of Rotating Systems (Óptica de Sistemas Giratorios)” se publicará en Physical Review A.


Fuente: http://www.cienciakanija.com/2009/07/20/investigadores-estudian-la-base-de-la-primera-aproximacion-de-einstein-a-la-teoria-de-la-relatividad/



Fotos actuales de los lugares de alunizaje Apolo



 

Modulo lunar de la misión Apolo XI y XIV con su sombra. Foto: NASA.


La sonda Lunar Reconnaissance Orbiter toma fotos de los lugares de alunizaje del programa Apolo.  

Hoy hace 40 años que el hombre puso el pie en la Luna por primera vez, evento que supuso el inicio de seis exitosos viajes a nuestro satélite natural, hasta que el programa quedó cancelado con la misión Apolo XVII tres años después. Por primera vez el ser humano pisaba otro cuerpo celeste en lo que se puede considerar una epopeya histórica.

El viaje del Apolo XI supuso la realización de un sueño que la humanidad siempre había tenido. Incluso a través de un modesto telescopio parece que la Luna está al alcance de la mano, con una geografía que casi se puede tocar con la punta de los dedos. Pero llegar a ella, realizar de ese sueño supuso poner en marcha los recursos de la nación más poderosa del mundo para alcanzarlo y llevar al límite la tecnología de la época.
Para esos viajes a la Luna se tuvo que desarrollar el cohete más poderoso que jamás ha existido, con una potencia en el despegue que suponía un pequeño porcentaje de la potencia energética mundial del momento. Es ahora, cuando se está intentando crear un cohete con una capacidad de carga comparable a la del Saturno V, cuando se planea, cuarenta años después (se dice pronto) retornar a la Luna.
Como parte de esos planes de vuelta está el levantar un mapa detallado de los posibles nuevos sitios de alunizaje seguros y ver si en algunos lugares hay recursos que se puedan aprovechar en futuras misiones o en una posible estación lunar.
Parte de esta tarea está encomendada al Lunar Reconnaissance Orbiter, o LRO, que está tomando fotos de alta resolución (de unos 50 cm) de nuestro satélite desde una órbita elíptica. Recientemente la NASA ha publicado fotos en las que aparecen algunos de los lugares de alunizaje del proyecto Apolo. En ellas se puede ver el módulo lunar de descenso e incluso el instrumental científico dejado allí. Ya tienen casi todos los sitios, la excepción es el lugar de alunizaje de la misión Apolo XII que esperan fotografiar pronto.
El módulo de descenso lunar medía 4 metros de ancho, tan pequeño que en las fotos del LRO sólo ocupa nueve píxeles, pero si el Sol está bajo sobre el horizonte proyecta una sombra larga que ocupa unos veinte píxeles.
Un caso especialmente interesante es el del Apolo XIV en el que se aprecian detalles extras, como el paquete científico que se quedó allí y el camino de huellas dejado por los astronautas entre el módulo y ese paquete científico.  
Foto de la zona de alunizaje de la misión Apolo XIV. En ella se aprecia el módulo lunar de descenso (derecha), el instrumental científico que se dejó (izquierda) y las huellas entre los dos lugares. Foto: NASA.



Naturalmente siempre habrá seguidores de teorías conspirativas que sigan negando que el hombre fuera a la Luna, pero lo seguirían haciendo incluso si los mandaran allá para que lo vieran con sus propio ojos. Otros dirán que fue caro, pero todo el mundo sabe que es difícil poner precio a los sueños y que el ser humano se caracteriza precisamente por su capacidad de soñar.
No estamos en el punto de desarrollo tecnológico que en aquella época se imaginaba para finales de la primera década del siglo XXI. Parece también increíble que pese al avance de la tecnología no hayamos vuelto a la Luna en cuarenta años y que no hayamos desarrollado un cohete tan potente como el Saturno V en ese tiempo. Quizás lo más increíble es que precisamente no hayamos desarrollado tecnología realmente nueva en este campo.
Esperemos que la cara y supuesta vuelta a la Luna no hipoteque las misiones científicas y que al menos nos legue un lanzador potente, pero ni siquiera este punto está claro. La actual administración no mira con buenos ojos ese gasto u otros similares en estos tiempos de crisis. Se considera incluso abortar el desarrollo de los nuevos lanzadores y utilizar otros ya existentes o crear otros que cueste menos desarrollar a partir de la tecnología de la actual lanzadera. Viene a colación recordar que la inversión hecha en la NASA, tanto en misiones tripuladas como robóticas, es equivalente a que una familia vaya al cine una vez al año. Visto así es un gasto que parece escaso, incluso debería de serlo para aquellos que desde el púlpito de las iglesias hablan del “inmoral gasto” en el espacio.

Definitivamente éstos son otros tiempos, tiempo en los que se arriesga menos.

Fuente: http://neofronteras.com/?p=2778



La Teoría de Cuerdas apunta a una explicación para la superconductividad

Teoría de Cuerdas – ¿más que sólo una ‘teoría del todo’? 


Un barroco campo da un soplo de aire fresco en la física de materia condensada.

Hasta recientemente, la Teoría de Cuerdas – anunciada desde hace mucho como una ‘teoría del todo’ — no había sido particularmente buena explicando nada, pero en un taller este mes en el Instituto Kavli de Física Teórica en Santa Bárbara, California, los científicos han estado usando la teoría para hacer progresos en abordar uno de los mayores misterios de la física de materia condensada: el origen de la superconductividad de alta temperatura.

La Teoría de Cuerdas sugiere que cuerdas vibrantes que existen en 10 dimensiones apuntalan el universo observable. Aunque tal premisa básica aún está muy en duda — y por el momento es imposible de comprobar experimentalmente — algunas de las herramientas matemáticas usadas en la Teoría de Cuerdas en los últimos años se han aplicado para describir el comportamiento de partículas de plasmas calientes y redes superenfriadas de átomos. 

La última afirmación de la Teoría de Cuerdas es que es una herramienta clave para explicar el comportamiento normal de materiales que conducen la electricidad sin resistencia a temperaturas relativamente altas. La teoría que explica la superconductividad convencional a temperaturas cercanas al cero absoluto está bien desarrollada — pero la teoría que explica el comportamiento de una segunda clase de materiales, que pueden superconducir a temperaturas de hasta 70K, sigue siendo un misterio. Explicando el comportamiento normal de estos materiales justo por encima de la temperatura de superconducción, los teóricos de cuerdas esperan lograr un mejor manejo de la propia superconductividad a alta temperatura. 

“Sugiere que estamos al borde de la comprensión de un nuevo estado de la materia usando una descripción de la Teoría de Cuerdas”, dice Subir Sachdev, teórico de materia condensada en la Universidad de Cambridge en Massachusetts, que co-organizó el taller. En el taller, Sachdev y sus colaboradores hicieron circular el artículo, aún ni siquiera en preimpresión, en el cual sostienen su afirmación de un modelo de Teoría de Cuerdas para los superconductores de alta temperatura.

Encontrar nuevas aplicaciones para las matemáticas de la Teoría de Cuerdas es revitalizante para el campo, dice el investigador de posdoctorado de la Universidad de Harvard Sean Hartnoll, otro co-organizador del taller. “Ahora tiene el sentimiento de ser un caldero de ideas”. 

Complejidad barroca

La Teoría de Cuerdas se inició a finales de la década de 1960 como una herramienta para explicar las fuerzas fuertes entre las partículas atómicas nucleares, pero fue reemplazada en la década de 1970 por la más exitosa teoría de la cromodinámica cuántica (QCD). La Teoría de Cuerdas tomó su propio camino, adquiriendo capas cada vez más barrocas de complejidad matemática. Algunos físicos encuentran anatema que la única forma de que puedan comprobarse las teorías resultantes requiera energías mucho mayores de las actualmente posibles de lograr en los aceleradores de partículas. 

Pero en 2005, la Teoría de Cuerdas finalmente encontró su camino, aunque indirectamente, en un acelerador: el Colisionador de Iones Pesados Relativista (RHIC) en el Laboratorio Nacional Brookhaven en Nueva York. Los científicos descubrieron que la Teoría de Cuerdas podía ser tan útil como la QCD para explicar las fuerzas nucleares fuertes implicadas en un plasma de quark–gluón. Este nuevo estado de la materia, comprendiendo los constituyentes básicos de protones y neutrones, se creó en el caliente puré generado en el RHIC. La clave de este descubrimiento una técnica matemática de la Teoría de Cuerdas que abarca los principios de holografía, en los que la información contenida en una dimensión superior puede incrustarse en una dimensión inferior — de la misma forma que las imágenes tridimensionales pueden almacenarse en una holograma plano bidimensional.

Desde entonces, investigadores como Sachdev y Hartnoll han extendido las técnicas holográficas para regímenes más fríos de materia condensada. Las mismas herramientas de la Teoría de Cuerdas han ayudado a explicar el comportamiento de puntos críticos cuánticos — los cambios en la materia enfriada cerca del cero absoluto cuando los efectos mecánico cuánticos empiezan a dominar su comportamiento.

Esto, a su vez, ha permitido a los físicos describir el comportamiento cuántico de una variedad de sistemas, incluyendo redes inducidas por láser de átomos superfríos, y ahora la superconductividad de alta temperatura.

El famoso crítico a la Teoría de Cuerdas, Peter Woit, matemático en la Universidad de Columbia en Nueva York, duce que usar la Teoría de Cuerdas como herramienta de esta forma puede ser útil, pero no son pruebas de la propia teoría. “Simplemente porque un modelo funcione en un contexto, no significa que puedas unificar toda la física y lograr una teoría fundamental de la realidad”, dice.

Joseph Polchinski, teórico de cuerdas en el Instituto Kavli y el tercer organizador de la conferencia, defiende que si las mismas herramientas de la Teoría de Cuerdas usadas para describir los agujeros negros pueden explicar el comportamiento de los electrones en un metal, el cruce permitirá a la Teoría de Cuerdas aplicaciones en un área que beneficie a otros campos.

El entusiasmo se está contagiando, añade. El instituto recibió 110 solicitudes para apenas 30 plazas en el taller — el taller más duro que recuerda. Una hazaña dado que cuando se organizó hace 18 meses hubo menos de una docena de artículos publicados sobre el tema. “Fue claramente una buena apuesta”, dice Polchinski. “Está claro que aquí hay una nueva ciencia interesante”.

Fuente: http://www.cienciakanija.com/2009/07/19/la-teoria-de-cuerdas-apunta-a-una-explicacion-para-la-superconductividad/

    El teorema de los infinitos monos

El teorema de los infinitos monos afirma que si pusiésemos un grupo de monos a pulsar teclas al azar, sobre sendas máquinas de escribir, durante un período de tiempo infinito, los macacos podrían escribir finalmente cualquier libro que se nos ocurriese. La idea original fue planteada por Émile Borel, en 1913, y no ha perdido vigencia, por lo que hemos decidido dar un paseo por un planeta infinito poblado por infinitos monos aporreando infinitas máquinas de escribir.

La idea original del teorema de los infinitos monos fue planteada por Émile Borel en su libro Mécanique Statistique et Irréversibilité, publicado en 1913. Originalmente, Borel sostenía que si se pusiese a un millón de monos a mecanografiar durante diez horas al día era extremadamente poco improbable que pudiesen producir algo legible. El propósito de la metáfora era ilustrar un acontecimiento extraordinariamente improbable. A lo largo de los años la idea de Borel se fue transformando en un concepto más elaborado, y después de 1970 el número de monos se aumentó hasta el infinito. También el tiempo implicado en la escritura de los textos se hizo infinitamente largo, por lo que la conclusión se convirtió en la seguridad de que los simios reproducirían absolutamente todos los textos escritos por la humanidad, incluido este mismo artículo.


No es sencillo escribir algo realmente al azar.

En realidad, y antes de meternos de lleno en los conceptos matemáticos que se encuentran detrás de esta afirmación, debemos aclarar que no hace falta utilizar a la vez “infinitos monos” y un tiempo “infinitamente largo”. Bastarían, simplemente, infinitos monos que pulsasen una sola tecla cada uno y se detuviesen, o un solo mono escribiendo durante infinitos años para crear cualquier texto imaginable.

Supongamos que la máquina de escribir que utilizan nuestros sacrificados monos disponen de 50 símbolos distintos. Eso basta para considerar todas las letras del alfabeto (sin discriminar entre mayúsculas y minúsculas), los dígitos del 0 al 9 y un puñado de signos de puntuación, incluido el espacio entre palabras. El resto de los símbolos que pueden aparecer en un texto, como las letras griegas o símbolos matemáticos simplemente pueden ser nombradas como “alfa”, “pi” o “suma”. Este hecho no modifica en nada nuestro análisis ni los resultados del mismo. 

También debemos suponer que los monos están lo suficientemente bien entrenados (o “desentrenados”, en realidad) como para teclear realmente al azar. Esto es algo difícil de conseguir en la práctica -y si no pregunten a los que escriben algoritmos para generar números realmente aleatorios- pero es muy importante para nuestro análisis, así que supondremos que el mono lo logra). En estas condiciones, la probabilidad de que pulse una tecla determinada es de 1/50, o del 2%. Un texto no es más que una secuencia de caracteres -letras, números, espacios y símbolos- ordenados de manera que tengan (a veces) sentido. Veamos qué tanto tiempo necesita nuestro mono para escribir algo coherente.

Nuestros monos, listos para comenzar a trabajar.

Nuestro mono, para no liarnos con las cuentas, presiona una tecla por segundo. A lo largo de un día de trabajo habrá escrito un texto de 64,000 caracteres, o lo que es lo mismo, unas 22 páginas. Serán, con casi total seguridad, un galimatías sin sentido. Vamos a ver cuál es la probabilidad -y qué tiempo necesita- un mono tecleando a esa velocidad para escribir la palabra “neoteo”. La posibilidad de que la primer tecla que presione sea una “n” es de 1/50. La probabilidad de que -además- la segunda sea una “e” es de (1/50) * (1/50) = 0,0004. Eso significa que, estadísticamente hablando, el simio podrá escribir “ne” recién después de pulsar 2500 teclas o, lo que es lo mismo, después de escribir durante unos 41 minutos. Escribir “neo” es 1/50 veces más difícil, y tiene una posibilidad de aparecer igual a (1/50) * (1/50) * (1/50) = 0,000008 veces. Podemos esperar que luego de unas 34 horas y 40 minutos, aparezca la silaba “neo” en alguna parte de las aproximadamente 40 páginas escritas por el monito.

Escribir “neoteo” requiere de mucho más tiempo. De hecho, la probabilidad de que el agotado mono escriba la palabra de seis letras es sólo (1/50) * (1/50) * (1/50) * (1/50) * (1/50) * (1/50) = 0,000000000064. A un carácter por segundo, se tardarían más de 495 años en encontrar “neoteo”.

Esto basta para darnos cuenta que el pobre mono necesitará “bastante” tiempo para producir -por ejemplo- un cuento corto. “El dinosaurio”, escrito por Augusto Monterroso y cuyo texto completo es “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.” es considerado por muchos como el cuento más corto jamás escrito, y posee una longitud de 51 caracteres. Nuestro monito, suponiendo que fuese inmortal, tiene una posibilidad de (1/50) multiplicado por si mismo 51 veces de escribir ese texto. Demoraría 2,251799814 x 10^87 segundos o 1,4 x 10 ^ 73 millones de años, un tiempo millones de millones de veces más más largo que la edad del Universo, en tenerlo listo. Si queremos que escriba las obras completas de Shakespeare necesitamos un mono mucho más rápido, o bien aumentar el número de monos.

“Estábamos tan contentos…” ¡’Estábamos’ va con ‘v’, mono tonto! 

Si contásemos con un buen presupuesto, y la adecuada provisión de bananas, podríamos utilizar 7 x 10^62 monos, escribiendo a un ritmo de un carácter por segundo. Si hubiesen comenzado a trabajar en el mismo momento en que tuvo lugar el Big Bang, ahora tendríamos (perdido en algún lugar dentro de los miles de millones de millones de millones de tomos escritos) el texto del cuento de Monterroso. Por supuesto, también habría miles de copias imperfectas del mismo, con alguna letra de más o de menos, o alguna falta de ortografía. Y si buscases con cuidado, podrías encontrar cualquier frase que imagines, siempre que tenga una longitud igual o menor a 51 caracteres.

Sin embargo, el pobre mono puesto a aporrear el teclado durante infinitos años, es capaz de escribir cualquier cosa imaginable. Podría escribir, por ejemplo, el nombre de cada uno de los pasajeros alojados en el El Hotel Infinito de Hilbert o las Obras Completas de Borges. Si te lo propones, podrías encontrar entre las páginas producidas la "fórmula secreta" de la Coca Cola, o el código fuente de Windows Vista.

Si el tiempo que dispones es limitado, al fin y al cabo hasta Microsoft fue capaz de escribir el código de Vista en unos pocos años, debes aumentar el numero de monos. Llevando la idea al extremo, infinitos monos sentados en innumerables hileras sobre la superficie de un infinito planeta podrían escribir el texto que desees simplemente pulsando una tecla cada uno. En solo un segundo, las obras completas de la humanidad (más todo lo que es posible escribir) estarían listas para ti. Eso sí, deberías caminar un largo rato entre los monos para encontrar lo que buscas.

Todo esto sirve, simplemente, para darnos una idea de la vastedad del infinito. A pesar de que con tiempo suficiente un simple mono podría escribir hasta la Teoría Unificada de la física, siempre es más rentable -en términos de tiempo- utilizar la razón y no escribir al azar. Si no lo hacemos, no seremos mejores que un mono sentado frente a un teclado.

Fuente: http://www.neoteo.com/el-teorema-de-los-infinitos-monos.neo



En un reciente seminario de física en el Laboratorio Nacional del Acelerador Fermi del Departamento de Energía, el físico del Fermilab Pat Lukens del experimento CDF anunció la observación de una nueva partícula, la omega sub-b (Ωb). La partícula contiene tres quarks, dos quarks strange y un quark bottom (s-s-b). Es un pariente exótico del mucho más común protón y tiene aproximadamente seis veces la masa del protón.

La observación de esta partícula “doblemente extraña”, predicha por el Modelo Estándar, es significativa debido a que refuerza la confianza de los físicos en su comprensión de cómo los quarks forman la materia. Además, entra en conflicto con un resultado anunciado con 2008 por el experimento hermano de CDF, DZero. La omega sub-b es la última entrada en la “tabla periódica de los bariones”. Los bariones son partículas formadas por tres quarks, siendo los ejemplos más comunes el protón y el neutrón. El acelerador de partículas Tevatron en el Fermilab es único en su capacidad de producir bariones que contienen el quark b, y las grandes muestas de datos ahora disponibles tras muchos años de exitosas ejecuciones permitieron a los experimentadores encontrar y estudiar estas extrañas partículas. La observación abre una nueva ventana para que los científicos investiguen sus propiedades y comprendan mejor este raro objeto.

Filtrando casi 500 trillones de colisiones de protones y antiprotones producidas por el colisionador de partículas Tevatron del Fermilab, la colaboración CDF aisló 16 ejemplos en los que las partículas surgían de una colisión revelando una señal distintiva de omega sub-b. Una vez producidos, los omega sub-b viajan una fracción de milímetro antes de decaer en partículas más ligeras. Este decaimiento, mediado por la fuerza nuclear débil, tiene lugar en una billonésima de segundo. De hecho, CDF ha realizado la primera medida del tiempo de vida de omega sub-b y obtuvo un valor de 1,13 +0,53-0,40 (stat.) ±0,02(syst.) billonésimas de segundo.

En agosto de 2008, el experimento DZero anunció su propia observación de omega sub-b basada en una muestra menor de los datos del Tevatron. Es interesante apuntar que la nueva observación del CDF anunciada aquí está en conflicto directo con el anterior resultado de DZero. Los físicos de CDF midieron la masa de omega sub-b en 6054,4 ±6,8(stat.) ±0,9(syst.) MeV/c2, comparado con el de DZero 6165±10(stat.)±13(syst.) MeV/c2. Estos dos resultados experimentales son estadísticamente inconsistentes entre sí dejando a los científicos de ambos experimentos preguntándose si estaban midiendo la misma partícula. Además, los experimentos observaron distintos índices de producción de esta partícula. Tal vez lo más interesante es que ninguno de ellos vio una prueba que apuntase al valor medido por el otro.

Aunque el último resultado anunciado por el CDF concuerda con las expectativas teóricas para omega sub-b tanto en el índice de producción como en el valor de masa, se requiere una mayor investigación para resolver el misterio de estos resultados contradictorios.

El descubrimiento de omega sub-b viene tras la observación del barión cascada b-menos (Ξb), observado por primera vez en el Tevatron en 2007, y dos tipos de bariones sigma sub-b (Σb), descubiertos en el Tevatron en 2006.

Fuente: http://www.cienciakanija.com/2009/07/16/el-cdf-del-fermilab-observa-un-barion-omega-sub-b/


El Misterioso Encogimiento de la Estrella Betelgeuse



La estrella supergigante roja Betelgeuse, la brillante estrella rojiza en la constelación de Orión, se ha contraído de manera constante en los últimos 15 años, según los resultados de un análisis hecho por investigadores de la Universidad de California en Berkeley
El seguimiento realizado a la estrella con el Interferómetro Espacial Infrarrojo (ISI por sus siglas en inglés), que la universidad posee sobre el Monte Wilson, en el sur de California, indica que Betelgeuse, que es tan grande que si en nuestro sistema solar ocupase el lugar del Sol se extendería hasta la órbita de Júpiter, ha sufrido una reducción de más del 15 por ciento de su diámetro desde 1993.
Como el radio de Betelgeuse es de cerca de cinco unidades astronómicas, o cinco veces el radio de la órbita de la Tierra en torno al Sol, eso significa que el radio de la estrella se ha contraído tanto como la distancia entre el planeta Venus y el Sol.
"Observar este cambio resulta muy impactante", recalca el profesor emérito de física de la universidad Charles Townes, quien ganó en 1964 el Premio Nobel de física por la invención del láser y del máser (un láser de microondas). Townes y su colega, Edward Wishnow, un físico del Laboratorio de Ciencias del Espacio de la universidad, planean observar la estrella cuidadosamente durante los próximos años para ver si sigue contrayéndose o retorna a un tamaño mayor.
Aunque la estrella se está encogiendo, su brillo visible, o magnitud, que se monitoriza regularmente, no ha disminuido de manera significativa durante los últimos 15 años.
Los astrónomos no saben por qué la estrella se encoge. "Considerando todo lo que sabemos acerca de las galaxias y el universo distante, aún ignoramos muchas cosas sobre las estrellas, incluyendo lo que ocurre cuando las gigantes rojas se acercan al final de su vida", declara Wishnow.
Betelgeuse fue la primera estrella de la que se midió su tamaño, y aún hoy es una de las pocas que aparece como un disco y no como un punto de luz a través del Telescopio Espacial Hubble.

Planeta gigante rodeado de tres soles

Hace tiempo que descubrir un planeta fuera del Sistema Solar ha dejado de ser noticia. Pero un científico polaco ha dado en el blanco al descubrir un gigantesco planeta orbitando una estrella que, a su vez, orbita otras dos. El planeta, ligeramente más grande que Júpiter, ha causado revuelo entre los astrónomos porque, de acuerdo con la teoría estándar sobre la formación de planetas, no debería estar allí.

El primer planeta extrasolar descubierto por los astrofísicos fue el Pegasi 51, un cuerpo gaseoso que gira en torno a su estrella a una distancia 20 veces menor que la Tierra del Sol, y tiene una masa comparable a la de Júpiter. El hallazgo fue realizado en 1995 por Michel Mayor y Didier Queloz, del Observatorio de Ginebra. Actualmente, con más de 200 exoplanetas prolijamente catalogados, cualquier nuevo hallazgo debe tener alguna característica fuera de serie para que su descubrimiento entusiasme a los astrónomos.

Maciej Konacki, un científico polaco de la División de Ciencias Geológicas y Planetarias delInstituto de Tecnología de California (CALTECH), ha analizado los datos proporcionados por el poderoso telescopio que se encuentra en la montaña Mauna Kea (Hawaii), para deducir la existencia de un planeta gigante rodeado por tres soles. El nuevo candidato es poco mayor que Júpiter y se encuentra a unos 149 años luz de la Tierra.

Pero su hallazgo ha hecho temblar algunas teorías previas sobre el origen de los planetas a las que adherían la mayoría de los astrónomos. Según Konacki, el nuevo planeta orbita alrededor de una estrella y ésta, a su vez, gira alrededor de otras dos que conforman un sistema binario. Semejante grupo de cuerpos celestes es una verdadera rareza. Este sistema de tres soles ha sido catalogado como HD188753. Si bien los astrónomos saben que aproximadamente el 60% de las estrellas forman parte de un sistema binario,encontrar tres soles girando juntos es mucho menos frecuente. Y hasta hoy, HD188753 es el único sistema triple de estrellas en el que se encontró un planeta.

Por ahora, ni Konacki ni sus colegas tienen respuesta a este misterio.
Por ahora, ni Konacki ni sus colegas tienen respuesta a este misterio.

El planeta en cuestión está ubicado en la constelación de Cygnus, a unos 149 años luz de la Tierra. El planeta gigante describe una complicada curva definida por la acción gravitatoria de las tres estrellas, y el mismo Konacki asegura que su existencia “desafía las teorías de cómo se han formado los planetas”. Desde hace décadas, los astrofísicos han supuesto que los planetas gigantes se forman a partir de un disco de gas y materia condensada que orbita alrededor de una estrella joven, a una distancia no menor a tres unidades astronómicas (tres veces la distancia entre el Sol y la Tierra). Una vez que la materia y gas forman el planeta, este se aproxima a la estrella.

Pero este proceso, que se supone sirvió para que Júpiter se encuentre girando alrededor del Sol, no tiene chances de desarrollarse en un sistema triple como el HD188753. En efecto, las dos estrellas que giran alrededor de la estrella central se encuentran a una distancia del planeta bastante menor de la que -teóricamente- deberían estar. Esta excesiva proximidad resultaría fatal para el proceso de formación del gigantesco planeta. Además, el calor que irradian no habría permitido que los gases y materia se enfríen y condensen dando lugar a un cuerpo celeste. Por ahora, ni Konacki ni sus colegas tienen respuesta a este misterio. Lo único seguro es que el planeta existe, y que las teorías usuales no son válidas para explicar su presencia en HD188753.

La masa de este planeta gigante es unas 1,14 veces la de Júpiter, equivalente a unas 360 veces la de la Tierra. Demora aproximadamente 84 horas en dar una vuelta alrededor de su estrella principal, que es de color amarillo y muy similar a nuestro Sol. Konacki -evidentemente un fan de “La Guerra de las Galaxias”- bautizó al misterioso planeta como "Tatooine", el planeta de Luke Skywalker. Que la fuerza lo acompañe.

Fuente: http://www.neoteo.com/planeta-gigante-rodeado-de-tres-soles.neo

Stephen Hawking: " Los humanos han llegado a una nueva etapa de la evolución"


La transmisión de información ha pasado de la etapa interna a la etapa externa, y con este cambio, la evolución se está redefiniendo.


Aunque evolucionar desde los simios le ha llevado ahomo sapiens varios millones de años, la información útil en nuestro ADN probablemente ha cambiado sólo unos pocos millones de bits*. Por eso el ritmo de la evolución biológica en seres humanos, dice Stephen Hawking en su conferencia Life in the Universe, es de aproximadamente un bit por año.

“En contraste”, dice Hawking, “cada año se publican unos 50.000 nuevos libros en inglés, que contienen unos cien mil millones de bits de información. Claro, la gran mayoría de esta información es basura, inútil para cualquier forma de vida. Pero aún así, la tasa a la que se puede agregar información útil es de millones, si no de miles de millones (de bits), más alta que con el ADN”.

Hawking dice que esto significa que hemos entrado en una nueva fase de la evolución. “Al principio, la evolución procedía por selección natural, con mutaciones al azar. Esta fase darwiniana duró aproximadamente tres y medio mil millones de años, y nos produjo a nosotros, seres que desarrollaron el lenguaje para intercambiar información”.

Pero lo que nos distingue de nuestros antepasados cavernícolas es el conocimiento que hemos acumulado a lo largo de los últimos diez mil años, y especialmente, señala Hawking, durante los últimos trescientos años.

“Pienso que es legítimo adoptar una visión más amplia, e incluir la información transmitida externamente, junto con el ADN, en la evolución de la especie humana”, dijo Hawking.

Durante los últimos diez mil años la especie humana ha estado en lo que Hawking llama una “fase de transmisión externa”, en la que el registro interno de la información, pasado a las siguientes generaciones a través del ADN, no ha cambiado de manera importante. “Pero el registro externo, en libros y otras formas de almacenamiento perdurables”, agrega Hawking, “ha crecido enormemente. Algunos usarían el término, evolución, sólo para el material genético transmitido internamente, y protestarían si se aplicara a la información transferida de manera externa. Pero yo pienso que este punto de vista es demasiado estrecho. Somos más que nuestros genes”.

La escala del tiempo para la evolución, en el período de transmisión externa, se ha reducido hasta unos 50 años, o menos.

Mientras tanto, observa Hawking, nuestros cerebros humanos “con los que procesamos esta información, han evolucionado sólo a la escala de tiempo darwiniana, de cientos de miles de años. Esto comienza a causar problemas. En el siglo XVIII, se decía que había un hombre que había leído todos los libros jamás escritos. Pero hoy día, si lees un libro al día, te llevaría unos 15.000 años leer los libros de una biblioteca nacional. En ese tiempo, se habrían escrito muchos más libros”.

Ahora estamos entrando en una nueva fase de lo que Hawking llama “evolución autodiseñada”, en la que seremos capaces de cambiar y mejorar nuestro ADN. “Al principio”, agrega, “estos cambios se concentrarán en reparar defectos genéticos, como la fibrosis quística, y la distrofia muscular. Estas son controladas por genes individuales, y son fáciles de identificar, y de corregir. Otras cualidades, tales como la inteligencia, probablemente están controladas por un gran número de genes. Será mucho más difícil encontrarlas, y descifrar las relaciones entre ellas. No obstante, estoy seguro de que durante el próximo siglo, la gente descubrirá cómo modificar la inteligencia, y también instintos tales como la agresión”.

Si la especie humana logra rediseñarse, reducir o eliminar el riesgo de la autodestrucción, probablemente alcanzaremos las estrellas y colonizaremos otros planetas. Pero esto se hará, piensa Hawking, con máquinas inteligentes basadas en componentes mecánicos y electrónicos, y no en macromoléculas, que podrían eventualmente remplazar la vida basada en ADN, igual que el ADN pudo haber remplazado una anterior forma de vida.

Fuente: http://www.terceracultura.net/tc/?p=1375

El Herschel envía sus primeras imágenes

Imagen de las galaxias M66 y M74. | ESA.

Imagen de las galaxias M66 y M74. | ESA.

El observatorio espacial Herschel, lanzado por la Agencia Espacial Europea el pasado 14 de junio para investigar sobre los orígenes del universo, ha enviado ya sus primeras imágenes, superando las expectativas de sus creadores, que no esperaban contar con los primeros resultados hasta octubre. Sin embargo, el mayor telescopio de infrarrojos del mundo ha superado las expectativas de sus creadores hallando agua y carbono en remotas regiones del universo, y revelando docenas de galaxias en su primer mes de vida útil.

El Herschel está equipado para localizar la luz procedente de diferentes objetos dentro y fuera de nuestra galaxia. Su investigación está enfocada al estudio de la formación de galaxias en las primeras etapas del universo, el origen de las estrellas y estudiar la composición química de diferentes cuerpos en el espacio. La ESA ha calificado de “espectaculares” los primeros datos obtenidos por el telescopio.

Tan sólo unas semanas después de su lanzamiento, el telescopio ya había rastreado dos galaxias, proporcionando a los investigadores fotografías con la mayor longitud de onda conseguida nunca por un telescopio humano, que sin embargo sólo es la menor de la que dispone el Herschel. La nitidez de las imágenes provocó que pudieran localizarse nuevas galaxias en el fondo de la imagen.

Agua y carbono en Cygnus

Entre los objetivos del Herschel está, además, la búsqueda de galaxias en rincones distantes del universo. Debido a la lejanía de estos sistemas, la luz tarda grandes lapsos de tiempo en llegar a los receptores, de manera que los científicos esperan que su detección proporcione valiosa información sobre las etapas tempranas de nuestra galaxia.

A través de su potente espectrómetro, conocido como HIFI (Instrumento Heterodino para Infrarrojos lejanos), el telescopio Herschel también ha observado carbono ionizado, monóxido de carbono y agua una de las regiones de la constelación de Cygnus.

Tras el envío de estas imágenes, el Herschel se encuentra en su fase de verificación, en la que el instrumental será recalibrado y sometido a nuevas pruebas. Esta etapa finalizará en noviembre, momento en el que el telescopio retomará su fase de investigación científica.

Fuente: http://www.blogastronomia.com/2009/07/10/el-telescopio-herschel-envia-sus-primeras-imagenes/