Una química anterior al mundo de ARN


Un equipo de científicos de Scripps Research en la Jolla (California) ha conseguido crear un análogo de DNA que es capaz de crear hebras complementarias de material genético sin la intervención de enzimas. El compuesto usa componentes químicos cuya presencia sería razonable esperar en la sopa primordial. Esto podría ayudar a entender cómo surgió la vida en la Tierra.

No es fácil saber cómo surgió la vida en la Tierra, casi cualquier prueba física que pudo en algún momento haber habrá desaparecido con el paso del tiempo, víctima de la tectónica, la erosión y la entropía. Lo que tenemos ahora seguro que es algo mucho más complejo que las primitivas moléculas que empezaron a replicarse por primera vez hace miles de millones de años.El DNA y el RNA actuales, portadores de la información genética, necesitan de enzimas para poder autorreplicarse. Esperar que surgieran las moléculas portadoras de información y a la vez las enzimas que las replicasen es pedir mucho, pues esto representaría ya demasiada complejidad incial como para que se diera espontáneamente. Por eso hace años se sugirió que las primeras moléculas autorreplicadoras podrían ser moléculas de RNA, ya que éstas tienen cierta capacidad de enzimática. Reza Ghadiri y sus colaboradores se plantearon que quizás hubo otras moléculas que precedieron al RNA y que fueran todavía más simples. Se centraron en los amioácidos y en su potencial papel primordial. En 1996 mostraron por primera vez que ciertos pépticos podían autorreplicarse sin la presencia de enzimas. Ahora han extendido esta idea mediante la creación de otro prototipo de sistema de almacenamiento químico de información capaz de soportar cierta evolución darwiniana.Tanto el DNA como el RNA tienen una “columna vertebral” hecha fosfatos y azúcares a la que se unen las bases nitrogenadas (adenina, timina, guanina y citosina para el DNA). Una vez estos bloques se unen lo hacen de manera estable y se necesita una enzima para separarlos. Mucho del trabajo realizado con anterioridad con análogos al DNA se centraron en bases nucleicas ya ancladas a otras unidades moleculares que finalmente vertebraran el resultado. La idea de estos investigadores fue trabajar con bloques constructivos más simples. Si estos bloques eran capaces de mantener enlaces débiles entre sí lo suficientemente reversibles se podría evitar la necesidad de enzimas a la vez que se conservase la capacidad de codificar información.El sistema que han obtenido tiene dos componentes básicos. La unidad “vertebral” es un dipéptido (dos aminoácidos juntos) en el que el aminoácido cisteina está expuesto y disponible a reaccionar. Esta unidad cumpliría la función de los fosfatos y azúcares tradicionales del DNA. Estos péptidos interaccionan con las mismas bases nitrogenadas del DNA, pero ahora cada base está unida a un compuesto orgánico de tipo tioéster.Los enlaces entre el tioéster (que está unido a la base) y la cisteina (que pertenece al péptido) son reversibles y además pueden formar un ácido nucleico de péptido tioéster (tPNA en sus siglas en inglés). Esto permite que las bases se unan y desunan entre sí fácilmente sin necesidad de la intervención de enzimas. De este modo una secuencia compuesta por estas moléculas puede dar lugar a una hebra que permita almacenar información.Si una hebra desparejada de DNA es añadida a modo de plantilla a una disolución de unidades de tPNA, entonces las nuevas moléculas se unirán a esta hebra de la misma manera, según la genética tradicional, a cómo lo harían los bloques constitutivos clásicos del DNA, complementando a las bases presentes en la hebra. De este modo se va formando una hebra complementaria de tPNA sobre la hebra de DNA sin la mediación de enzimas.Para revertir el proceso basta con añadir una mezcla de hebras de DNA complementario que compitan con el tPNA. El emparejamiento DNA-DNA permanece estable, provocando que los componentes del tPNA reanuden su “barajado” inestable hasta que se añaden nuevas hebras de DNA plantilla y el proceso comienza de nuevo.Estos investigadores han mostrado además que una hebra de tPNA puede actuar también como plantilla, provocando que tPNA complementario se forme a lo largo de ella. La meta, no lograda aún, es conseguir una autorreplicación de tPNA.Esto representa un sistema imaginativo de pareado de bases nitrogenadas que es completamente diferente al que se da en la Naturaleza actualmente, aunque todavía le queda mucho como para mostrar cómo las moléculas complejas de DNA o RNA pudieron haberse formado de manera espontánea a partir de compuestos químicos simples.Todos los constituyentes del tPNA podrían haberse encontrado en la sopa primordial presente en la Tierra antes de que apareciera la vida. Aunque es tentador pensar acerca de la posibilidad de que péptidos y ácidos nucleicos consiguieran hacer evolucionar un sistema genético en esa época, o que péptidos y ácidos nucleicos coevolucionaran, la estabilidad del tPNA es tan mala que técnicamente no puede transmitir información a lo largo de sucesivas generaciones, algo que el DNA real sí puede hacer y que constituye la base de la vida.El grupo trabaja en métodos que estabilicen el tPNA que eviten el anterior problema. El truco consistiría en una manera selectiva de bloquear las secuencias una vez que se formen. También trabajan sobre su estructura, que podría ser similar a la doble hélice del DNA.Según Ghadiri este tipo de moléculas, además de ayudar en ciencia básica y tratar de aclarar el origen de la vida, podrían servir para la creación de nuevos sistemas químicos y enzimáticos útiles para la industria y la medicina. Especula con materiales plásticos hechos de moléculas similares a estos tPNA que puedan autorrepararse al fracturarse o materiales que se remodelen en respuesta a cambios en el ambiente.


Por fin pudimos resolver los problemas técnicos que nos impedían continuar con nuestro blog, estamos de nuevo!!!
Entrevista a Martin Heidegger

"El sendero del campo"

Por: Abel Posse

Cuando conocí a Martin Heidegger, en 1973, me encontré más bien con un campesino suavo que por su indumentaria casi tiraba a personaje de Brueghel. No quedaban en él, a sus 85 años, rastros de profesor o de palidez de vida académica. No parecía ni un intelectual ni un pensionista, y esto es importante para la vejez de un filósofo. Tampoco había enloquecido. En aquel momento era todavía un exiliado de las universidades alemanas. Padecía el consabido complot de los moralistas: era el apogeo de la Escuela de Francfort. No se le citaba, se le ninguneaba. No se le citaba, pero no le negaban la dimensión de lo excepcional, de la genialidad.


Recuerdo de un encuentro

Lucía una camisa azul a rayas, de esas antiguas, sin cuello pero con un ojal para abrochar aquellos postizos de celuloide de los años 30. Llevaba un chaleco de traje, zurcido en los cuatro bolsillos, que no coincidía con el pantalón más que en haber pasado juntos la segunda guerra mundial. Lo más notable eran los botines o borceguíes, con muchas mediasuelas, tan "cargados de existencia" como los zapatos pintados por Van Gogh que le inspiraran uno de sus más lúcidos ensayos sobre el arte. Estaba de paso por Friburgo. Ya no le gustaba abandonar su casa de madera (sin luz eléctrica ni agua corriente) que se construyera entre los bosques y los altos prados, muchos años...


Carta sobre Lo abierto

Estimado señor Posse:

Trataré de responder con la mayor concisión a sus preguntas referentes al tema de Lo Abierto:

1) Para la concepción europeo-planetaria, la proyección hacia Lo Abierto (das Offene) y la consiguiente superación de la conciencia limitada a las cosas, será recién y únicamente posible si se logra un retorno al "ser ahí", extático (ver en Ser y Tiempo). Esto significa, al mismo tiempo, la condición de que el hombre obtenga la gracia de poder concebir un justo conocimiento de la esencia dei Gestell (en el sentido expresado en mi obra La pregunta acerca de la técnica).

2) En cuanto al socialismo: mientras el socialismo se mantenga adherido a un equivocado cálculo científico acerca del mundo, en su esfera no será posible ninguna liberación del hombre hacia Lo Abierto de un universo sagrado que lo pueda determinar. Por ahora, estas proyecciones deben ser conducidas y guiadas por una elite que, sin embargo, se tiene que mantener ajena a toda voluntad de poder.

Le saluda amablemente con los mejores deseos,

Martin Heidegger.


...atrás, en el bosque de Todnaver. La palabra "ecología" todavía no tenía notoriedad, pero entre su indumentaria y su apartamiento campestre había un claro mensaje de repudio a esa Alemania que había optado por su triunfal y fatal camino de economicismo.

En lo que hace a los temas de este artículo, pese a que estábamos a veinte años de la actual crisis mundial y todavía con ambas superpotencias en auge y confrontación, tenía la seguridad de que tanto el capitalismo como el comunismo se acercaban a un catastrófico "1984" por distintos caminos, pero por el mismo motivo esencial: la insumisión de la técnica a todo dominio humano. (Hace veinte años era sorprendente la convicción que tenía acerca del fracaso y del inmediato fin de las superpotencias).

Su pensamiento era el mismo de 1923 y el que expresara en 1934 acerca de la cultura europea apresada entre los extremos de "la gran tenaza formada por Rusia y los Estados Unidos". Esa tenaza llevaba al mundo hacia una catástrofe sin precedentes. Tal como lo expresara sintéticamente en la carta que se acompaña, veía al socialismo "adherido a un equivocado cálculo científico acerca del mundo". Agregaba: "En su esfera no será posible ninguna liberación del hombre hacia lo Abierto de un universo sagrado que lo pudiera determinar". En cuanto a Occidente, lo que él llamaba la concepción europeo-planetaria, su fatalidad residía en torno al problema de la técnica. Afirmaba exactamente la visión que manifestara en sus famosas lecciones de Metafísica: "El oscurecimiento del mundo, la huida de los dioses, la destrucción de la tierra, la masificación del hombre, la sospecha insidiosa contra todo lo creador y libre han alcanzado en todo el planeta tales dimensiones, que categorías tan pueriles como las de optimismo y pesimismo se han convertido en risibles".

Entrábamos en un triste, anunciado y largo final. En tiempos de ocultamiento, de eclipse. El conocimiento y el pensar viven tiempos de retracción, sostenidos apenas como por una conspiración de iniciados, "una elite que, sin embargo, se tiene que mantener ajena a toda voluntad de poder".

Hablaba de Lo Abierto y de lo sagrado. Era como si su pensamiento hubiese culminado una verdadera odisea "a contracultura" hasta alcanzar una dimensión verdaderamente presocrática, una reunión del pensamiento lógico con la dimensión poética y religiosa. En su entrevista póstuma concedida a la revista Der Spiegel, afirma que ahora "Sólo un Dios podrá salvarnos". (Un nuevo dios es una convulsión, una presencia arrebatadora, alienante, un escándalo de la realidad).

En nuestro diálogo traté de entrever la presencia de la cultura española en sus valoraciones. Sólo recibí un eco al nombrar a Ortega. El nombre de Unamuno lo dejó perfectamente indiferente. Se interesó por las cosmovisiones precolombinas y me instó a escribir sobre esa materia que le parecía vinculada al presocratismo, a un conocimiento esencial y previo sobre el que se hubiesen impuesto las religiones y las filosofías como atroces dialectos nacidos de la pobre razón humana. Como mi entrevista iba a ser publicada en periódicos de difusión extensa (El País y La Nación), le pregunté qué podría decirle a un filósofo joven. Fue terminante: no pisar la Universidad, no leer más allá de los presocráticos.

Tuvo la gentileza de concederme la posibilidad de la traducción de El sendero del campo, un texto poético que condensa su desesperación ante el suicidio tecnolátrico que vivimos.

El sendero del campo

El Feldweg (sendero del campo) es una rareza literaria dentro de la obra heideggeriana: por primera vez el filósofo se expresó en forma de relato poético tomando por protagonista del mismo e hilo conductor de profundísimas sugerencias a un simple sendero campestre, de los tantos que recorría en sus meditativos paseos por los alrededores de Friburgo. Se trata de un sendero delineado a través de los campos por el paso secular del hombre. No ha surgido de un proyecto ni de planes específicos, nació de la cotidiana relación de los vecinos con el ambiente natural. Calladamente cumple su función durante añares y las generaciones sucesivas reiteran sus pasos sobre él porque es necesario.

El sendero sabe de la cruz que cerca de él se alza en el campo, del poderoso roble decenal, de los textos de los filósofos leídos por un joven en un banco a su borde, de los juegos de los niños en primavera y de los jóvenes sacrificados en las dos grandes guerras.

El sendero es señal de una "una justa medida" del paso del hombre sobre la Tierra. En el simbolismo del Feldweg heideggeriano hay un eco taoísta, de filósofo que expresa su conocimiento mediante las parábolas del sabio, con un estilo que se emparenta con el de aquellos místicos alemanes Tauler, Silesius y Eckhardt que Heidegger no dejó de admirar. De los múltiples significados de esta curiosa pieza poética es posible señalar dos direcciones; hay una respuesta serena a la máxima preocupación del Heidegger de los últimos años y se refiere a la técnica o mejor, a la esencia de la técnica como desvío probablemente aniquilador de las sociedades industriales, ya que la tecnología, creciendo no por voluntad humana sino impulsada por leyes propias, alcanza en nuestros días el peligro de determinar e instrumentalizar al hombre su creador.


El sendero del campo es también un medio; ha nacido de una modesta técnica campesina, pero sin embargo es capaz de ayudar al hombre sin destruir la naturaleza. Al contrario, vincula al hombre con la naturaleza, ambos sólo dos momentos del Ser. Es un medio que positivamente afirma la intimidad del hombre con su contorno sustentador.

El otro tema, brillantemente solucionado en dos líneas, apunta al tiempo: el del reloj del municipio y el de la campana de la iglesia, "pues ambos sostienen su propia relación con el tiempo y la temporalidad". Pero sólo la vieja campana del pueblo, después de sonar "casi con retardo" las once de la noche, cobija ese silencio que alcanza a los sacrificados, a los muertos antes de su tiempo natural por la trágica violencia de los hombres.

Para Beda Allemann, autor del conocido Holderlin y Heidegger (Ed. Fabril, Buenos Aires, 1965), el Feldweg es prueba, en su propio texto, del esfuerzo heideggeriano por "esclarecer la poesía a través de la palabra esencial": las asociaciones poéticas giran en torno al centro del pensar, mediante palabras aisladas de un estricto curso narrativo, con un procedimiento semejante al del Holderlin de los grandes himnos: aislar rítmicamente la palabra más importante potenciándola en otro nivel de significación dentro del contexto.

Martin Heidegger, poco antes de morir, calificó su Sendero del campo como "una breve obra significativa" dentro de la totalidad de sus escritos.


Fuente: http://www.konvergencias.net/sendero.htm



Diseñan el primer motor

cuántico formado sólo por dos átomos


Podría transformar energía eléctrica en movimiento, según sus creadores


Un grupo de físicos de la Universidad de Augsburgo, en Alemania, ha diseñado un motor que está formado por sólo dos átomos ultra-fríos que se moverían atrapados dentro de un anillo de luz láser. Aunque todavía este motor existe únicamente como idea, los científicos aseguran que hoy día ya se podría fabricar. Por otro lado, su funcionamiento ha sido demostrado mediante complejos cálculos. Físicos y otros científicos señalan el interés de la idea, aunque aún quedan grandes cuestiones por resolver, entre ellas, las de su aplicación práctica. Por Yaiza Martínez.


Motor cuántico atómico formado por dos átomos ultra-fríos atrapados en un entramado ótpico con forma de anillo. El átomo con la flecha estaría cargado magnéticamente. Fuente: Physical Review Letters.

El primer motor eléctrico de la historia fue creado hace cerca de dos siglos y, en las últimas décadas, científicos e ingenieros han trabajado para construir motores cada vez más pequeños. Ahora, un equipo de físicos teóricos ha ideado una versión del clásico motor eléctrico giratorio… fabricada con tan sólo dos átomos. Según se explica en la revista Science, este motor consistiría en un anillo de luz portador de dos átomos ultra-fríos. Sus creadores aseguran que la máquina cuántica podría fabricarse ya en la actualidad, incluso a pesar de que ni siquiera ellos pueden explicar del todo su funcionamiento. Átomos atrapados en luz A escala macroscópica, un motor eléctrico rotatorio es una máquina que transforma energía eléctrica en energía mecánica por medio de interacciones electromagnéticas. Estas máquinas se componen principalmente de dos partes: un estator o parte fija, que da soporte mecánico, y un rotor. Los físicos Alexey Ponomarev, Peter Hänggi y Stanislav Denisov, de la Universidad de Augsburgo, en Alemania, han ideado el equivalente atómico o de mecánica cuántica de un motor de este tipo. Su máquina consistiría en una serie de puntos de luz láser que formarían un círculo. Estos puntos de luz láser atraparían en su interior dos átomos ultra-fríos. Según explica la revista Futura-Sciences, atrapar átomos ultra-fríos usando fotones (las partículas elementales de la luz) es una técnica bien conocida, por ejemplo, para fabricar relojes atómicos, cuyo funcionamiento se basa en la frecuencia de una vibración atómica. Sin embargo, hasta ahora nadie había imaginado que este sistema pudiera ser utilizado también para generar un trabajo mecánico. Portador e iniciador Los átomos ultra-fríos atrapados por la luz serían dos átomos distintos. El primero de ellos, al que los físicos han bautizado como “portador” perdería un electrón y, por tanto, quedaría cargado eléctricamente. Es decir, sería “portador” de una corriente. El segundo átomo, que sería neutro, por tanto, carecería de carga eléctrica serviría como “iniciador” o “arrancador” cuántico, explican los físicos en un artículo aparecido en Physical Review Letters. En un motor eléctrico convencional, es la corriente eléctrica la que genera el movimiento de éste. En el caso del motor atómico, los científicos planean aplicar al sistema compuesto por estos átomos y la luz láser un campo eléctrico perpendicular al plano del anillo luminoso para poner el motor “en marcha”. Dicho campo eléctrico provocaría inicialmente el movimiento del átomo “portador” pero, como nos encontramos en el nivel cuántico de la materia, éste no se movería siguiendo la trayectoria circular que pudiera seguir, por ejemplo, una bola. Al ser una partícula cuántica, el movimiento del átomo “portador” debería ser considerado como una onda, es decir, que su posición vendría descrita sólo por la probabilidad.
Empujón atómico Pero para que el átomo “portador” llegue a moverse se necesita no sólo este campo eléctrico, sino también el átomo “iniciador”. Según explican los físicos, al aplicar el campo magnético al sistema, incidirían sobre éste ondas de igual fuerza que girarían alrededor del anillo en dos direcciones. La simetría de dichas ondas en un sentido u otro, provocaría que el movimiento global del átomo “portador” fuera igual a cero o nulo. Por eso es necesario el segundo átomo, el “iniciador”, para que el “portador” se mueva. Este átomo sería el que permitiese el movimiento. Al no tener carga eléctrica alguna, provocaría una asimetría en las ondas energéticas, y funcionaría como un “empujón” para el “portador”.
Por último, para que el motor no sólo empiece a moverse sino también siga girando, el campo magnético aplicado debería oscilar según un patrón específico. Esto que parece tan complicado funciona perfectamente en los cálculos realizados por los físicos, y todo a pesar de que incluso ellos reconocen no comprender completamente el papel del átomo “iniciador” en el proceso descrito. Interés y aplicaciones Según Sergej Flach, un físico del Instituto Max Planck de Alemania, teóricamente este desarrollo es muy interesante, aunque experimentalmente aún queden grandes cuestiones por resolver. Para Roland Ketzmerick, otro físico teórico de la Universidad Técnica de Dresden, la idea del motor de dos átomos y luz está relacionada con largas configuraciones a modo de cadena de luz y átomos denominadas ratchets cuánticas. Ketzmerick señala el gran atractivo del diseño. ¿Pero para qué podría servir un motor tan pequeño? De momento para nada, publica Futura-Science. Sin embargo, su fabricación resulta de gran interés tanto en el plano teórico como en el plano experimental.

Megamasers para desvelar el misterio de la energía oscura


Escrito por Kanijo

Medidas extremadamente precisas de ‘megamasers’ – potentes amplificadores naturales de ondas de radio que funcionan de forma similar a como los lásers amplifican la luz – extenderán la escala de distancia cósmica y ayudarán a los astrónomos a comprender la naturaleza de la energía oscura.

Los másers (acrónimo de amplificación de microondas mediante emisión estimulada de radiación) son fuentes que amplifican o generan microondas. El fenómeno ocurre de forma natural en nubes moleculares, y atmósferas planetarias o estelares y en discos de acreción donde la materia cae dentro de agujeros negros.

El Proyecto de Cosmología de Megamaser es un ambicioso nuevo intento de medir la distancia a los máser en galaxias muy lejanas. El astrofísico James Braatz, del Observatorio Nacional de Radioastronomía de los Estados Unidos en Charlottesville, Virginia, informó qué implicará el proyecto en una reunión de la Sociedad Astronómica Americana en Pasadena, California el martes Tuesday.

Escala de distancia cósmica

Braatz y su equipo medirán la distancia angular y grosor de un disco de material orbitando alrededor de un agujero negro en el centro de UGC 3789, una galaxia aproximadamente a 160 millones de años luz de distancia.

Los conocidos como másers de agua en el disco amplifican las ondas de radio de la materia que cae en el agujero negro. Las ondas de radio se medirán usando el Conjunto de Línea Base Muy Grande de la Fundación Nacional de Ciencia y el Telescopio Robert C. Byrd Green Bank Telescope, así como con el Radiotelescopio Effelsberg del Instituto Max Planck de Radioastronomía en Alemania.

El resultado extenderá la escala de distancia cósmica – la forma en que medimos con precisión distancias a través del universo – actualmente basadas en las conocidas como “candelas estándar” de la astronomía, tales como las supernovas de Tipo Ia o las estrellas Cefeidas variables.

Constante de Hubble

“Medir distancias precisas es uno de los problemas más antiguos de la astronomía, y aplicar una técnica relativamente nueva de radioastronomía a este viejo problema es vital para resolver uno de los mayores retos de la astrofísico del siglo XXI”, dijo Mark Reid miembro de un equipo del Centro Harvard-Smithsoniano para Astrofísica en Boston, Massachusetts.

El proyecto también tiene como objetivo llegar a un valor independiente y muy preciso para la constante de Hubble. Descubierta por primera vez por Edwin Hubble en la década de 1920, la constante de Hubble indica el índice al cual se expande el universo.

Hubble puso el valor de la expansión en 500 kilómetros/segundo/megapársec (un megapársec es igual a aproximadamente 3,26 millones de años luz); las actuales estimaciones colocan el valor en 74,2 km/sec/Mpc, con un margen de error de 3,6 km/sec/Mpc.

“Aunque el valor actual de la constante de Hubble hace un buen trabajo al fijar el tamaño y edad del universo, es necesario un número aún mejor para ayudar a comprender la energía oscura”, dijo Braatz a Cosmos Online.

La energía oscura es una misteriosa fuerza que representa aproximadamente el 74% de la masa del universo, y se comporta como la constante de Hubble, asegurando que el universo se expande en lugar de colapsar bajo los efectos de la gravedad. Una medida independiente de la constante de Hubble podría mejorar los modelos usados por los cosmólogos para comprender la naturaleza de la energía oscura.

Ambicioso e importante

“Finalmente necesitaremos medir el diámetro angular de distancias de aproximadamente 10 o más de tales galaxias para llegar a la precisión necesaria en la constante de Hubble para ayudar a restringir la energía oscura”, dijo Braatz, un objetivo que esperamos lograr en los próximos cinco años.

La astrofísica australiana Lisa Harvey-Smith, del Grupo Astrofísica de Máser de la Universidad de Sidney dijo que el proyecto era “ambicioso” pero muy importante. “Coprender la escala del universo es importante para todos los astrónomos”, comentó.

“Encontrar una medida alternativa a la constante de Hubble es fundamental para la edad y expansión del universo – todos los cosmólogos defienden esto”, añadió Lisa Harvey-Smith.

Fuente: http://www.cienciakanija.com/2009/06/10/megamasers-para-desvelar-el-misterio-de-la-energia-oscura/

La sonda lunar Kaguya se estrelló contra la Luna

Tal como se había previsto, la sonda lunar Kaguya acabo su misión estrellándose contra la Luna. En efecto, luego de casi dos años de trabajo, a las 18:25 GMT (20.25 hora peninsular) del miércoles 10 de junio, el orbitador lunar japonés puso punto final a su misión colisionando contra la cara visible de la Luna. Los astrónomos y aficionados de una buena parte del planeta (sobre todo los ubicados en Asia, Australia y Nueva Zelandia) fueron testigos del fulgor y las nubes de polvo generadas por el impacto. Antes de acabar contra la superficie de la Luna, Kaguya aportó gran cantidad de datos nuevos sobre los procesos geológicos involucrados en la formación y la evolución de la Luna. Conocida anteriormente como SELENE, el orbitador lunar realizó estudios de la composición, el campo gravitatorio y las características superficiales de nuestro satélite natural.

Imagenes del impacto tomadas por Jeremy Bailey y Steve Lee

Kaguya (Luz Brillante) o Kaguya Hime (Princesa Luz Brillante) es el nombre de una princesa del folclore japonés que provenía de la Luna y que nació dentro de un tronco de bambú para satisfacer la necesidad filial de una pareja de ancianos que ya no podían tener hijos. Los responsables de la agencia espacial japonesa JAXA eligieron este nombre sabiendo cuál iba a ser el destino de su artefacto. Estaba previsto que despegara el 16 de agosto de 2007 a bordo de un cohete H-IIA pero, debido a algunos problemas, finalmente lo hizo el 14 de septiembre. Kaguya constaba de un orbitador principal y dos auxiliares llamados originalmente Relay Sat y VRAD Sat. Tras haber sido colocados en sus órbitas de trabajo, fueron rebautizados como Okina (hombre mayor honorable) y Ouna (mujer mayor honorable) respectivamente. Kaguya alcanzó su órbita lunar el 19 de octubre de 2007.

Kaguya tomó fotografías y vídeos en alta resolución de la superficie lunar.

El satélite orbital Kaguya media 4,8 metros de alto y 2,1 metros de ancho. Su peso total era de unas tres toneladas, mientras que sus dos pequeños compañeros pesaban 50 kilogramos cada uno. Uno de ellos alunizó en febrero, mientras que el otro sigue en órbita midiendo la gravedad alrededor de la Luna. El propósito de este ingenio espacial, al que JAXA ha calificado como “la misión de exploración lunar más ambiciosa en la era post-Apolo”, fue el estudio global de la Luna, poniendo énfasis en los temas relacionados con su origen y evolución, la distribución de elementos químicos y minerales existentes en su superficie y subsuelo, la intensidad y variaciones en su campo gravitatorio, el campo magnético residual que posee y el comportamiento de las partículas energéticas y plasma que alcanza a la Luna. Todos estos datos ayudarán, una vez procesados y analizados, a encontrar futuros usos a la Luna, incluso como lugar de asentamiento para laboratorios científicos con dotación humana semi permanente. El desarrollo de la sonda costó unos 560 millones de dólares.

Kaguya llevaba a bordo 14 instrumentos científicos que recogieron datos y proporcionaron fotografías y vídeos en alta resolución de la superficie lunar. Incluso después de su aparatoso final sobre la cara visible de la Luna en la zona oscurecida (cerca del limbo), a unos 80 grados de longitud Este y 64 grados de latitud Sur, en una región llena de antiguos cráteres de impacto, seguirá ayudando a los científicos. En efecto, al impactar sobre la superficie a unos 6.000 kilómetros por hora, la masa de Kaguya despejó una zona de terreno que será observada permanentemente en busca de marcas producidas por el futuro impacto de micrometeoritos.

Lugar de impacto de la sonda Kaguy

La sonda Kaguya no es el primer ingenio humano que termina su vida útil esparciendo sus restos sobre la superficie lunar. Recordemos -por ejemplo- que la sonda espacial Smart-1, de la Agencia Europea del Espacio (ESA), terminó en septiembre de 2006 su misión en la Luna también con un choque controlado en esa zona de nuestro satélite natural. La sonda China Chang'e también terminó su viaje con un violento impacto contra la Luna. En el caso de Kaguya, el impacto se produjo con un ángulo muy oblicuo, casi paralelo al terreno, al sur del cráter Janssen. “La misión fue un éxito, y gracias a Kaguya, tendremos un mapa muy detallado de la superficie lunar”, dijo el vocero de JAXA Shinichi Sobue. “La agencia espacial japonesa analizará los datos enviados por Kaguya y planea publicar los resultados en Internet en noviembre”, concluyó.

Ahora, el foco de la atención de los científicos se centra en las próximas misiones lunares, principalmente en el Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) y el Lunar Crater Observation and Sensing Satellite (LCROSS), ambos de la NASA, cuyo lanzamiento está previsto para la semana próxima.

Fuente: http://www.neoteo.com/la-sonda-lunar-kaguya-se-estrello-contra-la-16282.neo