EL LHC arrancará en noviembre a mitad de potencia


Las tribulaciones de la gran máquina de Dios parecen interminables. Ahora dicen que el acelerador se encenderá en el mes de noviembre y que sólo empleará la mitad de la potencia para la que estaba diseñado inicialmente. Conforme vayan observando la marcha del monstruo y comprueben que todo va bien, se decidirán a dar el salto definitivo a la máxima potencia, allá por el año 2011.


Como esto siga así se va a convertir en un clásico. Recordemos que el super acelerador entró en funcionamiento hace casi un año y tuvo que ser detenido por una grave avería. Quedan pocos chascos más para consolidar la frase “eres más lento que el arranque del LHC” porque, la verdad, parece que no va a terminar nunca la historia de la mayor máquina jamás construida por el hombre. El hermano pobre, El Tevatrón, se está poniendo las botas a costa del Gran Colisionador de Fiascos, puesto que aquel se encuentra en estado de gracia y ha realizado descubrimientos importantes que deberían haber sido del acelerador estrella. El CERN ha declarado que sus ingenieros han reparado las zonas que quedaron inservibles durante el fallo y que han revisado las 10.000 soldaduras en contactos asociados a los imanes superconductores de la instalación. Prometen que ya se encuentra todo listo para el buen funcionamiento y que no necesitan arreglar nada más.
Para garantizar que no haya más sorpresas desagradables, los responsables del LHC han decidido arrancarlo progresivamente a una potencia muy inferior de la que es capaz, potencia que se irá aumentando durante el próximo año una vez se compruebe que todos los sistemas funcionan sin problemas. “Hemos seleccionado 3,5 teraelectrónvoltios para empezar debido a que permite a los operadores del LHC lograr experiencia sobre el funcionamiento de la máquina”, ha asegurado el director general del CERN Rolf Heuer. “El LHC es una máquina que se comprende ahora mucho mejor que hace un año”, dijo Heuer. Por ello, y para estar seguros de que todo funciona correctamente, cuando se ponga en marcha la máquina funcionará "sólo" a 7 TeV (los haces de partículas que viajen en direcciones opuestas tendrán 3,5 TeV de energía cada uno, produciendo colisiones a 7 TeV).

Incluso a esta potencia inicial reducida, el LHC será el acelerador más potente con el que un físico haya trabajado nunca. La máquina que hoy por hoy ostenta el record (El Tevatrón, en el Fermilab de Illinois) es capaz de producir colisiones a 2 TeV. A esos 7 TeV, la máquina tendrá la potencia suficiente para realizar importantes descubrimientos y desentrañar la existencia de nuevas partículas subatómicas y algún que otro misterio del universo. Con que nos resuelvan el enigma de cuándo arrancará de verdad el Gran Colisionador de Hadrones, nos damos por satisfechos.

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