La lectura social de Baudelaire en Walter Benjamin

Influencias del poeta Charles Baudelaire sobre obra de filosofo

Baudelaire como poeta de la destrucción de la vida moderna y de la abstracción social de la economía capitalista es lo que pretende ver este artículo a través de la lectura alegórica que Benjamin hizo del poeta francés hace ya más de 70 años. La recuperación de Baudelaire de la alegoría que había estado olvidada por más de 100 años viene exigida por condiciones objetivas: la abstracción de la vida social y la pérdida de un sentido unificante.

1. La crítica de la Modernidad en Benjamín a través de la poesía de Baudelaire 

El modernismo estético, que comienza con Baudelaire, es la exposición desencantada de los mitos progresistas de la modernidad. Estos mitos, por ejemplo, consideraban el progreso como un hecho natural de las sociedades modernas y la riqueza y la competencia como las formas naturales de las relaciones individuales. El desencantamiento de la naturaleza en la estética de la segunda mitad del siglo XIX de Hegel en adelante se expresa en la poesía de Baudelaire como glorificación de la muerte y lo artificial. Para llevar a cabo esto, Baudelaire recurrió a la alegoría para personificar a la Muerte, al Tiempo, a la Belleza con el fin de tratar todos estos principios metafísicos de una manera arbitraria. Para Walter Benjamin (J 55a, 3), "Baudelaire no cayó en el abismo del mito que constantemente lo acompañó en su camino porque fue gracias al genio de la alegoría". Baudelaire, para Benjamín, no fue un poeta ideológico que exaltaba su sociedad, sino que mediante su estilo exponía el desgarramiento de la vida cotidiana en una sociedad tan opulenta como París en los tiempos de Napoleón III. 
Las reflexiones de Benjamin sobre Baudelaire pertenecen a un proyecto más amplio de su estudio sobre París que tenía como título La Obra de los Pasajes, donde Benjamin analizaba sociológicamente la vida cotidiana en París del siglo pasado desde los escritos de Marx sobre Paris hasta las revistas y los anuncios publicitarios de la época. Baudelaire adquirió la máxima importancia para Benjamin en cuanto exponente típico de una literatura de la industria. El apartado de esta obra que pertenece al estudio sobre Baudelaire salió publicada como "Baudelaire, un poeta en la época del capitalismo avanzado" (Baudelaire: Ein Dichter im die Zetalter des Hochkapitalismus). 
Este estudio enfoca, en primer lugar, "la decisiva importancia de la alegoría en Les Fleurs du Mal" y su "construcción de la interpretación alegórica". En segundo lugar, "el aspecto formal de la interpretación alegórica". Para Benjamin, la construcción estilística está determinada por los significados que el mundo objetivo ofrece. No es una decisión del autor su elección del estilo, sino que la experiencia social es la que lo determina. Así, para Benjamin, el uso de símbolos está determinado por épocas opulentas y la utilización de alegorías por épocas de decadencia porque esas figuras expresan mejor los contenidos específicos de cada época. Benjamin anotará en su obra sobre el drama barroco alemán: "Mientras que en el símbolo la destrucción es idealizada y el rostro transfigurado de la naturaleza es momentáneamente revelado en la luz de la redención, en la alegoría el observador es confrontado con la facies hippocratica de la historia, como paisaje petrificado, primordial. Todo lo que en la historia, desde el comienzo, ha tenido de prematuro, de sufriente y de malogrado, está expresado en una cara, o mejor, en un cráneo ..." (Benjamín. Origin of German Tragic Drama: 166). Por último, Benjamin interpreta que en Baudelaire "la mercancía es considerada como objeto poético". En este punto es donde, según Benjamin, la sociedad capitalista y el estilo alegórico de Baudelaire se conectan. 

2. Poesía, alegoría y mercancía 

Así como la mercancía oculta su valor de uso por su valor de cambio, así la alegoría oculta el verdadero significado del objeto al estar entregado a la voluntad incondicional del artista. En la alegoría, el objeto designado remite conscientemente a otra cosa, otro significado. La alegoría no trata de expresar la naturaleza de la cosa, sino en cuanto remita a su no-naturaleza, a su no-ser. En este sentido, la alegoría obliga a crear significados nuevos porque los ya dados son insuficientes. Por esto, el experimento a que está obligado el poeta no es un capricho de su parte, sino que el mundo objetivo así lo exige. Sin embargo, la poesía de Baudelaire va más lejos que ser una expresión reflejo de la vida social, como lo querría el realismo, sino que expresa la cosificación y el endurecimiento del mundo de la vida administrado por el capitalismo. En "Le Crépuscule du Soir", Baudelaire nos habla acerca de los anocheceres en la ciudad donde el hombre se convierte en una bestia salvaje y La Prostitución sale a las calles

Fuente: http://www.accessmylibrary.com/comsite5/bin/aml2006_library_auth_tt.pl?item_id=0286-848387

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