El paso del tiempo (I)Carles Lalueza Fox es un investigador especializado en el estudio del pasado evolutivo humano a partir del ADN tanto nuclear como mitocondrial. Está interesado tanto en las nuevas técnicas para recuperar ADN de restos antiguos, como en la reconstrucción filogenética humana.

Además de ser uno de los investigadores españoles de mayor reconocimiento internacional en su campo, también ha desarrollado la faceta de divulgador. Ha escrito diferentes libros, como Genes de Neandertal, o Dioses y monstruos.

Roger Corcho


Tercera Cultura: Usted afirma en el prólogo de Genes de Neandertal que “nunca sabremos la verdad sobre neandertales y cromañones”. El pasado se desvanece. ¿Cuáles son los problemas interpretativos fundamentales que tienen que afrontar disciplinas como la arqueología? ¿Cree que la genética puede resolver en parte estos problemas?

Carles Lalueza Fox: Frecuentemente, nuestros prejuicios y preconcepciones modelan nuestros resultados científicos. Tendemos a pensar en los científicos como seres que viven aislados del entorno social y únicamente se interesan por la búsqueda de la verdad. Pero esto no siempre es así, y los problemas interpretativos son mayores en la evolución humana, donde el objeto de estudio es el mismo que el que lo lleva a cabo. Mi esperanza es que la genética sea capaz de proporcionar datos más objetivos, independientes de nuestros prejuicios, sobre el origen de nuestra especie. Científicamente, tenemos la ventaja de que estudiamos el genotipo, y no el fenotipo, que es el resultado de la interacción del primero y de incontrolables condiciones ambientales, por no hablar de la problemática de estudiar nuestros productos culturales.

TC: Se ha especializado en el estudio del ADN mitocondrial. ¿Qué tiene de particular dicho ADN? ¿Qué información puede obtenerse?

Carles Lalueza Fox: En realidad, también trabajo en el ADN nuclear. Soy la única persona que ha intervenido en la recuperación de los tres primeros genes nucleares neandertales, el FOXP2 y el MC1R, en 2007 y el ABO en 2008. Estar confinado durante 15 años en el ADN mitocondrial es consecuencia de las limitaciones técnicas que teníamos anteriormente, y del hecho que existen varios miles de mitocondrias en cada célula, por sólo dos copias del genoma nuclear. Esto significa que es mucho más fácil recuperar el mitocondrial que el nuclear. Tiene la ventaja que es un buen marcador evolutivo, ya que es haploide y se transmite por línea materna, con lo cual no recombina (al contrario que los cromosomas) y de esta manera, su diversidad es básicamente una función del tiempo evolutivo. Toda la evidencia del origen reciente de nuestra especie, en África, fue desarrollada por ejemplo a partir del ADN mitocondrial.

TC: Existen numerosas polémicas referidas al árbol evolutivo humano. Hay autores que afirman que Homo habilis, por ejemplo, en realidad no puede ser considerado humano. ¿Reordenarán los estudios genéticos la historia de la humanidad? ¿Se logrará un árbol aceptado unánimemente por todos los científicos?

Carles Lalueza Fox: Siempre habrá científicos que disputarán a otros la topografía del árbol humano, en parte porque es una forma de justificar su existencia (la del propio científico que discrepa, quiero decir). Los nombres que demos a las cosas no es la parte importante del debate, eso no lo sabremos nunca (porque nuestra definición de especie es de tipo biológico), pero en sí no tiene más interés. El proyecto genoma neandertal cambiará la historia de la evolución humana, porque proporcionará una referencia evolutiva más cercana en el tiempo a nosotros que la del chimpancé (de cuyo linaje nos separamos hace entre 6 y 7 millones de años) y permitirá saber exactamente qué variantes génicas son únicas de nuestra especie, y cuáles estaban compartidas con los neandertales. Tendremos, por vez primera, una definición objetiva de ser humano.

TC: ¿Los neandertales cuidaban a los enfermos y enterraban a los muertos? Sorprende también el tamaño cerebral de los neandertales (aunque como advierte en el libro citado, no hay que confundir tamaño y complejidad). ¿Cree que entre sapiens y neandertales existen numerosas coincidencias? ¿Se decanta por alguna hipótesis para explicar la desaparición de los neandertales?

Carles Lalueza Fox: Neandertales y sapiens modernos compartirán cerca del 99,5% del genoma. Serán prácticamente idénticos. Tengo la sospecha que también en genes importantes en aspectos cognitivos que creemos exclusivos de nuestra especie. Creo que las diferencias radicaran al final en algunos genes implicados en aspectos fisiológicos, en rutas metabólicas, inmunitarias, etc., pero no en grandes módulos funcionales cerebrales. Esto es lo que nos gustaría, pero creo que no va a ser así. Sobre la extinción, tenemos evidencias de que tenían un tamaño efectivo muy pequeño, y que sus poblaciones eran dispersas y formadas por pequeñas unidades familiares. Una demografía ligeramente diferente de los cromañones (que formaban grupos mayores y redes sociales más extensas), habría acabado con los neandertales sin necesidad de recurrir a procesos más espectaculares, como el genocidio directo.

TC: No es posible encontrar fósiles de subjuntivo, como afirma Antxon Olarrea, La genética, sin embargo, parece que puede dar con alguna clave sobre el lenguaje y su aparición, en relación con genes como FOXP2. ¿Cuál es en la actualidad la hipótesis más plausible referida al momento en que apareció el lenguaje? ¿Hablaban los neandertales? El lingüista Juan Uriagereka sugiere que el lenguaje pudo aparecer por una infección vírica. ¿Qué opina sobre estas elucubraciones?

Carles Lalueza Fox: La idea de que para estudiar algo, tenemos que tener y tocar su evidencia física, es anacrónica. Nosotros hemos investigado el color del cabello de los neandertales a través del principal gen implicado en este carácter, el MC1R y nunca se han encontrado cabellos de neandertal. Lo mismo ocurre con el lenguaje. Conocemos ya varios genes implicados en la estructuración neuronal de las áreas cerebrales implicadas en el lenguaje. El FOXP2 es uno de los más importantes, aunque en realidad actúa activando la expresión de otros, como el recientemente descubierto CNTNAP2. Sabemos que el FOXP2 está entre el 5% de los genes más conservados entre los vertebrados, algo extraordinario que denota la importancia de su función. Por otra parte, ha sido modificado con dos cambios funcionales entre humanos y el resto de primates, y ahora sabemos que compartimos estas modificaciones con los neandertales. Estos cambios funcionales no pueden ocurrir por nada, tienen que representar una gran ventaja selectiva para que hayan provocado el arrastre selectivo (es decir, un rastro de baja diversidad) que se observa en las cercanías del gen. La inferencia más plausible es que no sólo los neandertales, sino también los antepasados comunes de ambas especies, ya poseían lenguaje. Quizás se trata de un protolenguaje, pero claramente tiene que ser algo que representa una ventaja selectiva. Hubiera sido bonito que esta capacidad, que algunos perciben como tan elevada, sublime y extraordinaria, fuera exclusiva de nuestra especie, pero creo que no va a poder ser. Nuevamente, se trata de una concepción a priorística de lo que nosotros consideramos que tiene que ser exclusivo humano.

TC: En caso de que se lograra desarrollar la tecnología que permitiera revivir a los neandertales, ¿habría que contemplar alguna razón para detener este experimento?

Carles Lalueza Fox: Técnicamente, nunca será posible revivir una especie extinguida, por la desaparición de todo el mecanismo celular que controla y ayuda en la expresión del ADN (únicamente recuperamos el mensaje genético). Se pueden crear transgénicos con animales de laboratorio, por ejemplo, neandertalizando ratones, de la misma manera que se humaniza ratones para estudiar infinidad de rasgos y de enfermedades humanas. Esto no plantea problemas éticos. Si lo que propones es aprovechar la célula de un humano para insertar genes neandertales y convertir esto en un embrión quimérico, obviamente, este experimento no pasaría por ningún comité ético y sería irrealizable.

TC: ¿Qué opinión le merecen teorías como las defendidas por Lynn Margulis (simbiogénesis) y Stephen Jay Gould y Niles Eldredge (equilibrio puntuado) para complementar la selección natural? ¿Puede la genética apoyar -o rechazar- alguna de estas concepciones?

Carles Lalueza Fox: No soy consciente de que estos autores hayan modificado de forma significativa la teoría de la selección natural. La genética (en realidad, la genómica comparada), permitirá estudiar la selección al nivel más complejo y basal, a una escala que esta ahora era desconocida y parecía inabarcable, fruto del desarrollo en las técnicas de ultrasecuenciación y bioinformáticas. Por ejemplo, está ahora en marcha un projecto para secuenciar 1000 genomas humanos; la información de este tipo de iniciativas será un salto cualitativo para entender cómo la selección natural ha modelado nuestra especie.

TC: ¿Hubo alguna lectura o se inspiró en algún científico en particular cuando escogió sus estudios? ¿Quienes son los científicos que más admira en la actualidad? ¿Hay algún libro cuya lectura encuentre especialmente recomendable?

Carles Lalueza Fox: Leo muchos artículos científicos que tienen un interés técnico, y mucha literatura en general. Admiro a muchos científicos moleculares desde un punto de vista estrictamente científico, especialmente a aquellos que tienen una gran capacidad matemática. Pero con pocas excepciones, no los considero como intelectuales relevantes en nuestra sociedad.

Fuente: http://www.terceracultura.net/tc/?p=837

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