La religión, el dios de la certidumbre

Por Eva Loste

David Cronenberg

David Cronenberg
Director de cine









En su films, Cronenberg explora los miedos y ansiedades que despierta la muerte. La eterna elegida para sobrellevar el abismo de la muerte ha sido la religión y con Cronenberg nos preguntamos qué implica esta esperanza y a dónde nos lleva esta forma de auto engaño.

El cieneasta canadiense David Cronenberg ha dirigido películas de terror y de ciencia ficción dando lugar a una obra profundamente coherente y con un sello inconfundible. Cercano al planteamiento de la Tercera Cultura, en sus películas, Cronenberg explora los límites de la condición humana partiendo del trasfondo científico.

Eva Loste:
A todos nos gusta la certidumbre…

David Cronenberg:
¿Crees que esto es así? ¿Realmente quieres saberlo todo sobre tu vida?

EL:
No, pero hay ciertas cosas que sí me gustaría saber.

DC:
Bueno, pues no puedes. ¡Lo siento!

EL:
Pero hay demasiada incertidumbre...

DC:
Todo lo que tiene que ver con los humanos es incierto. ¡Pero no creo que eso sea malo! Se trata de algo que deberíamos aceptar y trabajar, pero a menudo la gente desea obtener certeza por miedo, quieren algo seguro, incluso si es falso.

EL:
¿Hacia dónde nos lleva la necesidad de tener seguridades?

DC:
Creo que la gente que quiere certezas, una estructura en su vida, es muy susceptible frente a los líderes religiosos y políticos que ofrecen una estructura del bien y del mal, un modo de actuar: si has pecado, hay una manera de redimirse. Pero para ello, hay que disponer de una estructura elaborada de qué es el pecado, el perdón, y la confesión, etcétera... Así, todas las religiones acaban complicándose más a medida que intentan cubrir cada ámbito de los cometidos del ser humano. El concepto de redención es un concepto bastante religioso. Para un humanista y existencialista como yo, la idea de redención no forma parte de su filosofía, ¡ni siquiera como concepto!

EL:
¿A qué le tenemos miedo?

DC:
En mi opinión, el miedo siempre trata de la muerte y la separación. Ésta es justamente la esencia del género de terror. Y creo que el primer hecho real sobre la existencia humana es el cuerpo humano, y gran parte del arte, la religión, la cultura y la sociedad en general se estructuran para evitar esa aceptación, para evadirla. Y se evade porque aceptar el cuerpo como realidad es aceptar nuestra mortalidad como realidad. ¡Y esto es muy difícil de aceptar!


"En mi opinión, el miedo siempre trata de la muerte y la
separación", explica el cineasta. (Foto: smartplanet)

EL:
Pero la religión no evade el tema de la muerte.

DC:
La religión tiene muchas facetas. Además de ser un sistema de control, de organizar la vida, en las religiones también hay un intento de abordar la muerte. Nietzsche era muy crítico con el cristianismo porque pensaba que se centraba demasiado en la vida después de la muerte, en la que él no creía, lo que reducía la importancia de esta vida. Cuando dices “habrá una vida fantástica después de la muerte, ¡así que no le temáis a la muerte!”, lo siguiente es decir “esta vida no significa nada, porque la vida después de la muerte es la vida verdadera”. Eso es muy perverso. Hay muchas religiones que niegan la vida porque se concentran en el más allá. Si eres ateo como yo, pensarás que todo esto es muy perverso porque en realidad lo que se afirma es: “¡desaprovecha lo real a favor de una ilusión que jamás tendrá lugar!”

EL:
Y ése es un pensamiento riesgoso...

DC:
Las consecuencias de negar el valor de la vida humana son inmensas y de lo más destructivas. Por ello creo que la mayoría de religiones, pese a tener algunos elementos constructivos, son básicamente muy destructivas. Si crees que Dios te da derecho a matar a alguien, entonces la vida a la que pones fin no importa y ello ha pasado muchas veces a lo largo de la historia. La idea que pueda haber una vida después de la muerte significa que es posible matar a alguien y pensar que no es tan terrible porque esta persona seguirá estando viva en el más allá. Es una filosofía muy peligrosa y de lo más antihumana. Es un modo de evitar contemplar a los humanos como realmente son.

EL:
La religión es un parche contra el miedo, pero también responde al deseo de trascendencia del hombre.

DC:
Creo que el deseo de evitar las consecuencias de la conciencia es algo que todo el mundo tiene. Somos las únicas criaturas conscientes de sí mismas en la Tierra. Y tener conciencia de uno mismo puede ser bastante doloroso. Es un tipo de dolor que ninguna otra criatura debe soportar. Y, por tanto, puedo entender el impulso de querer ser trascendentes y convertirse en algo más allá de lo humano. Creo que también es un impulso universal en los humanos, porque hemos experimentado una evolución tan extraña que nos ha llevado a este lugar tan raro, ¡realmente somos criaturas de lo más inauditas si te paras a pensarlo!

Fuente: http://www.comunidadsmart.es/entrevistas_detalle.php?id=123

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