La Infantil teoría del Big Bang

(Espacio de Arte y Ciencias a autores que provienen de otras corrientes del pensamiento)

Por Magnum Astron

  • Los prejuicios son las razones de quienes no tienen razón.
  • Cuando se habla del Universo es importante saber si se referían al Universo que escasamente conocemos, o si incluyeron los Universos que no alcanzamos a observar.
  • La idea del big bang abre la puerta a todo tipo de especulaciones religiosas.
  • El hombre no es capaz de crear un gusano,y los del big bang crearon 50 mil millones de galaxias partiendo de la nada.
  • La teoría del big bang contradice casi todas las leyes físicas conocidas.

O el Universo fue un acto de creación o es eterno e infinito sin comienzo ni fin: pero nunca puede ser las dos cosas a la vez. Como de la nada no puede crearse nada el Universo no pudo ser creado. Para evitar tamaña contradicción se recurre a una singular palabra: la singularidad. Aquí la nada adquiere un nombre elegante que puede crear el Universo, … ¡Mmm, verbo creador humano!
No se explica uno como lograron los magos del big bang (B.B.) para acomodar absolutamente todo el Universo en un punto mil millones de millones de millones de millones veces más pequeño que este punto.
La teoría del big bang hace volar en pedazos la lógica y la razón humana, además de violar flagrantemente las leyes fundamentales de la termodinámica y de la física en general.
En un principio se había hablado que todo el Universo se encontraba en un huevo, el huevo cósmico. De ese huevo en vez de salir un pollito explotó sin motivo alguno y formó todo el Universo… Un punto matemático es básicamente nada; para no decir que el Universo empezó de la nada llamaron a ese punto "singularidad" donde el tiempo no había nacido todavía.
Cuando todo el mundo comenzó a preguntarse de dónde había salido tremendo huevo, y al no encontrar la gallina mágica que lo puso optaron por el punto matemático; Penrose le puso el original nombre de "singularidad". La magistral palabra aclaró el asunto y todos los niños duermen tranquilos con la explicación perfecta de la creación del Universo, aquella que se enseña actualmente en los colegios.
Hawkins, para darle un sabor poético nos habla del Universo en una cáscara de nuez. Lo anterior no es lo más absurdo de la teoría del big bang. La hermosa singularidad equivale a un punto matemático y éste es absolutamente nada. El punto matemático no tiene ancho ni largo ni profundidad, por tal razón es nada. Simplemente lo usan los matemáticos como punto de referencia; eso no quiere decir que tenga existencia propia; repetimos: es absolutamente nada. Dicen que el universo empezó en un punto y no saben dónde ubicar ese punto. Lo ubican en la nada, un punto en la nada... ¡qué belleza!
Penrose aplicaba la singularidad a las estrellas que se colapsaban. En 1970, en compañía de su aplicado alumno Hawking, se la acomodaron al big bang aduciendo que Einstein, según su teoría de la relatividad, los respaldaba.
Sabemos muy bien que Einstein había abandonado este mundo muchos años antes de eso y no encontramos en su teoría elementos que apoyen verdaderamente los absurdos de Penrose y Hawking, bautizados por la ignorante masa como "los segundos Einstein".
Hawking nos amenazó con la famosa frase: "no se puede discutir contra un teorema matemático", y quedaron felices porque "todo el mundo", según sus propias palabras, creía en la singularidad. Tienen toda la razón cuando dicen "todo el mundo"... de legos.
Un edificio puede estar perfectamente construido; si sus bases se asentaron en arena movediza el edificio puede caer fácilmente. Precisamente es lo que le ocurrió al big bang.
Poca gente es capaz de separar sus conceptos científicos de su ideología.
Para Allan Sandage, uno de los astrónomos más importantes del mundo, el big bang no es científico y sólo puede entenderse como "un milagro". Por tanto para los que creen en milagros como contravenciones de la ley natural el asunto está arreglado.
Tenemos, pues, que el Universo todo estaba metido en una nada. A los religiosos les encantó la idea porque en la Biblia dice que Dios hizo el mundo de la nada; ¡Qué difícil decir que lo hizo de Su Misma esencia! Como los perfeccionistas de big bang no querían que se descubriese el sabor religioso -ya que crear algo de la nada huele a intervención divina-, y los científicos serios los mirarían feo, le dieron existencia a ese punto llamándolo "singularidad"; o sea una nada con nombre elegante.
Nos aseguran que el tiempo comenzó en el big bang, sin darnos la más remota idea de qué es el tiempo; ya sabemos que no existe porque cualquier cosa que comience de la nada es porque es nada.
De la nada no puede salir algo. Además, si antes no había tiempo, ¿cómo podemos referimos a él? "Había un tiempo en que no había tiempo", así comienza la brillante explicación. No se comprende cómo es posible pasar de la nada a algo.
Hoy día se han perdido años discutiendo qué había antes de la mil millonésima de millonésima de millonésima parte de un segundo después de que el big bang explotara; aunque algunos aseguran saberlo a la perfección matemática y lo describen punto por punto con maravillosas ecuaciones aberrantes.
La teoría de la relatividad dice que todo movimiento requiere tiempo; los del B.B. dicen que en la singularidad no había nacido el tiempo. ¿cómo hizo para moverse algo sin tiempo? aquí se contradicen respecto a Einstein y después dicen que el Genio los apoya.
Nos dicen que el tiempo se puede curvar hasta tal punto que podamos alcanzar nuestro pasado: a esto respondemos: No pocos científicos confunden el tiempo con la medición del propio tiempo. El mismo Einstein, ya que no encontró explicación científica para tiempo, dice que "el tiempo es lo que miden los relojes".
Los defensores del BB. primero nos piden que aceptemos que hubo un tiempo donde no había tiempo. Cuando hacemos alguna pregunta al respecto, nos dicen que no tiene sentido preguntar que había antes del big bang porque no existía el tiempo. La ignorancia puede ser curada; la estupidez es eterna, y los que se dejan engañar constituyen la mayoría.
El Universo nos prueba en todo momento que todo cambia, y el proceso del cambio no tiene fin. El Universo oscila, no se colapsa en una singularidad que raya con lo absurdo. Enormes zonas del Universo se encuentran en expansión, en tanto que otras se están contrayendo sin necesidad de que haya materia oscura que las expanda, ni gravedad que las colapse, ni explosión que las impulse.
La presente teoría considera que Ingentes porciones del Universo se contraen y se expanden igual que una onda en el aire que se compone de pequeñas zonas moleculares que se expanden obligando a otras a que se compriman.
Ampliando lo anterior, el Universo que conocemos se expande debido a una onda de medida inimaginable que comprime nubes enteras de galaxias como si fuesen moléculas de aire, y luego las expande con la energía misma de la onda. Es decir, como opera cualquier onda.
Ya se sabe sin lugar a dudas que la expansión actual de nuestro Universo conocido es finita, como lo es finito su grado de expansión; obviamente se espera una contracción también finita cuando la onda entre en su ciclo inverso. El Universo no colapsa. La expansión del Universo que alcanzamos a ver corresponde simplemente a medio ciclo sonoro de una extraña música que resuena en los confines del Universo…
Se dice que el Universo comenzó en el BB. a partir de un punto matemático el cual, como sabemos, es nada. Esto contradice fragantemente la teoría cuántica que demuestra que la materia no puede existir si no estaba antes, algo muy lógico.
Los del BB. aflojan un poco y dicen que ese huevo no era del todo nada sino que constituía un campo de energía donde todo lo el Universo estaba concentrado. Si el Universo se encontraba y en alguna forma, entonces no comenzó.
¿Cómo entonces nos aseguran que comenzó hace 16.000 millones de años en un tiempo donde no había tiempo? Lo que ocurrió realmente fue que no hubo ningún comienzo... ni ningún big bang.
El Universo nunca empieza ni termina; se mantiene en una constante agitación donde las explosiones particulares de supernovas y choques de soles y mundos generan nubes de gases que originan la formación de nuevos soles y planetas.
La ley de la vida y la "muerte" -cambio e intercambio-, no terminan con los mundos ni con los seres que los pueblan; No hay creación ni desaparición, todo es renovación; hay cambio constante, todo cambia menos la ley que produce el cambio. Somos eslabones, junto con las estrellas, en el interminable ciclo de la vida Universal.
La "materia" no se contrae hasta el final en un agujero negro hasta llegar a una singularidad; antes que esto ocurra la estrella explota violentamente para dar vida a nuevos mundos, de igual forma que el cuerpo de un animal se descompone para formar nuevos cuerpos; más nunca desaparece; esa materia, esa energía, esa vida permanecen.
Nada desaparece del Universo en singularidades absurdas sino que se desenvuelve en energía y en nubes de átomos para cumplir la ley del cambio. Una estrella que se colapsa hasta llegar a una singularidad para desaparecer violaría la ley del cambio constante.
Si esto fuese así ya era hora de que el Universo hubiese desaparecido en múltiples singularidades. No habría transformación... sólo muerte en todo el sentido de la palabra.
Los del BB. Nos amenazan con que el Universo se alejará indefinidamente hasta desaparecer; quienes van a desaparecer son aquellos que nos anuncian eventos catastróficos en el Cosmos.

Fuente: http://lamentiratienelaspatasmuycortas.blogspot.com

1 comentario:

Anónimo dijo...

Por fin encuentro a alguien que piensa como yo pensé siempre.

Nunca entendí por qué los cientificos aceptan una cosa tan ilógica. Supongo, que para ponerse a nivel de otros hacen como que lo comprenden, sin comprender realmente nada.

No cabe duda que esto les viene muy bien a los religiosos. Se parece a lo de la creación del universo por Dios.

Ahora Stephen Hawkings dice que los agujeros negros no existen, después de haber escrito tanto sobre ellos. Algún día dirá el u otro ¿cientifico?, que lo del big bang es un rollazo que nos han metido durante todos estos años.